El golpe de calor es una emergencia médica: ocurre cuando el cuerpo ya no logra bajar su temperatura y esta sube a 39 o 40 °C o más, con piel roja, caliente y seca, confusión o mareos. Ante esos signos hay que llevar a la persona a la sombra, enfriarla con agua y llamar de inmediato al servicio de emergencias.
En Mendoza, donde los veranos combinan temperaturas que superan con facilidad los 35 °C, sol intenso, aire seco y días de Zonda, saber reconocerlo a tiempo y prevenirlo es clave. En esta guía te contamos cómo distinguir el agotamiento por calor del golpe de calor, qué hacer paso a paso y quiénes tienen más riesgo.
Esta nota es información general y no reemplaza la consulta con un profesional de la salud.
Qué es el golpe de calor y por qué se produce
El cuerpo humano regula su temperatura sobre todo a través de la transpiración: el sudor se evapora y enfría la piel. Cuando el calor ambiente es muy alto, cuando hacemos esfuerzo físico bajo el sol o cuando perdemos mucho líquido sin reponerlo, ese mecanismo empieza a fallar. Primero aparece el agotamiento por calor, que es una señal de alarma. Si no se actúa, el organismo puede dejar de transpirar y la temperatura interna sube sin control: eso es el golpe de calor.
No hace falta estar en la playa ni haciendo deporte extremo. Puede pasar dentro de una casa sin ventilación, en un auto estacionado, trabajando en una obra o en la cosecha, o en una caminata por la montaña en pleno mediodía.
Síntomas: agotamiento por calor vs. golpe de calor
Distinguir una situación de otra ayuda a saber cuán rápido hay que actuar. El Ministerio de Salud de Mendoza describe así cada cuadro:
Señales de agotamiento por calor (alerta)
- Sudoración excesiva.
- Piel pálida y fresca.
- Sensación de calor sofocante.
- Sed intensa y boca seca.
- Calambres musculares.
- Cansancio, debilidad o agotamiento.
- Dolor de cabeza, náuseas, vómitos o falta de apetito.
- Mareos o desmayo.
- En bebés y niños: irritabilidad, llanto inconsolable y piel irritada por el sudor en cuello, axilas, pliegues y zona del pañal (sudamina).
Señales de golpe de calor (emergencia)
- Temperatura corporal de 39 a 40 °C o más, medida en la axila.
- Piel roja, caliente y seca: la persona deja de transpirar.
- Respiración y pulso acelerados.
- Dolor de cabeza palpitante.
- Confusión, desorientación, vértigo, delirio o pérdida de conocimiento.
- Convulsiones.
La diferencia más clara es la piel: en el agotamiento suele estar húmeda y pálida; en el golpe de calor, seca, roja y muy caliente. Cualquier alteración de la conciencia es motivo para pedir ayuda médica sin esperar.
Qué hacer ante un golpe de calor: paso a paso
- Llamá al servicio de emergencias. En Mendoza podés comunicarte al 911 o con la emergencia de tu obra social o prepaga. Mientras llega la ayuda, seguí con los pasos siguientes.
- Llevá a la persona a la sombra, al lugar más fresco y ventilado que tengas cerca.
- Ubicala semisentada, con la cabeza levantada, para facilitar la respiración.
- Aflojá o sacá la ropa que sobre, sobre todo prendas ajustadas u oscuras.
- Enfriala con agua: paños o toallas mojadas en la cabeza, el cuello, las axilas y las ingles, o rociala con agua y abanicala. Si hay ventilador, usalo.
- Si está consciente y puede tragar, dale agua fresca de a sorbos. Nunca le des líquidos a alguien desmayado o confundido.
- No la dejes sola y controlá cómo respira hasta que llegue la asistencia.
Lo que conviene evitar: dar bebidas alcohólicas o con cafeína, sumergir de golpe a la persona en agua helada sin indicación profesional o darle medicamentos para bajar la fiebre por cuenta propia. El golpe de calor no es una fiebre común y debe evaluarlo un médico.
Quiénes tienen más riesgo
Cualquiera puede sufrir un golpe de calor, pero las autoridades sanitarias piden cuidado especial con estos grupos:
- Bebés y niños pequeños.
- Personas mayores.
- Embarazadas y personas en período de lactancia.
- Personas con enfermedades crónicas (cardíacas, renales, respiratorias, diabetes, entre otras) o que toman medicación de forma habitual.
- Personas con sobrepeso.
- Quienes trabajan al aire libre o en lugares muy calurosos.
- Personas en situación de calle.
Si en tu familia hay alguien en estos grupos, conviene hablar con su médico antes del verano para saber qué cuidados extra necesita.
Cómo prevenir el golpe de calor
La prevención es simple y funciona. Estas son las recomendaciones del Ministerio de Salud de Mendoza:
- Tomá agua durante todo el día, aunque no tengas sed. A los bebés, darles el pecho con más frecuencia; a los chicos, ofrecerles agua segura y jugos naturales.
- Evitá el sol directo entre las 10 y las 16, que es la franja de mayor radiación.
- Reducí la actividad física en las horas de más calor. Si vas a entrenar o caminar, hacelo temprano o al atardecer.
- Usá ropa holgada, liviana, de algodón y colores claros, además de sombrero o gorra.
- Evitá el alcohol y las bebidas con cafeína o mucha azúcar, como las gaseosas, porque favorecen la pérdida de líquido.
- Comé liviano e incorporá frutas y verduras.
- Mantené los ambientes frescos y ventilados; usá ventilador o aire acondicionado cuando la temperatura sea muy alta, o buscá espacios públicos climatizados.
- Bañá y refrescá a los chicos con frecuencia.
- Nunca dejes a niños, personas mayores ni mascotas dentro de un auto estacionado, ni siquiera por unos minutos.
Sumá además el cuidado de la piel: en Mendoza la radiación es alta casi todo el año. En nuestra guía sobre cómo elegir y aplicar el protector solar encontrás qué factor usar y cada cuánto renovarlo.
Calor, Zonda y alertas en Mendoza
En la provincia el calor extremo suele venir acompañado de dos particularidades: el aire muy seco, que hace que el sudor se evapore rápido y uno no perciba cuánto líquido pierde, y los episodios de viento Zonda, que elevan bruscamente la temperatura y bajan la humedad. En esos días la hidratación tiene que ser todavía mayor.
Conviene seguir los avisos del Servicio Meteorológico Nacional y de Defensa Civil. Si no sabés cómo leerlos, repasá qué significa cada color de alerta meteorológica. Y como a las jornadas de calor muchas veces le siguen tormentas fuertes, también te puede servir saber qué hacer ante una tormenta eléctrica.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tarda en aparecer un golpe de calor?
Puede instalarse en pocas horas de exposición intensa al calor o desarrollarse a lo largo de varios días de ola de calor, sobre todo en personas mayores o con enfermedades crónicas.
¿El golpe de calor es lo mismo que la insolación?
Se usan muchas veces como sinónimos. La insolación se asocia a la exposición directa al sol, mientras que el golpe de calor puede ocurrir también a la sombra o bajo techo si el ambiente es muy caluroso.
¿Se puede dar un antifebril ante un golpe de calor?
No conviene medicar por cuenta propia. La prioridad es enfriar a la persona con medios físicos y llamar a emergencias para que la evalúe un profesional.
¿Cuánta agua hay que tomar en verano?
Depende de la edad, el peso, la actividad y la salud de cada persona. La recomendación general es tomar agua de forma frecuente durante todo el día, sin esperar a tener sed, y consultar al médico si hay alguna enfermedad que limite el consumo de líquidos.
En resumen
El golpe de calor se puede prevenir con hábitos sencillos: agua todo el día, sombra en las horas centrales, ropa clara y nada de alcohol. Si aparecen piel seca y caliente, confusión o mareos, no hay que esperar: sombra, agua y llamada a emergencias. Compartir esta información con familiares mayores y con quienes cuidan chicos puede marcar la diferencia este verano.
Fuentes: Ministerio de Salud y Deportes del Gobierno de Mendoza (mendoza.gov.ar/prensa), recomendaciones ante altas temperaturas.


