El protector solar recomendado por el Ministerio de Salud de la Nación es de factor 30 o más para adultos y de FPS 50 o mayor para chicos desde los 6 meses. Hay que aplicarlo 30 minutos antes de salir, renovarlo cada dos horas y después de bañarse o transpirar, y usarlo también en días nublados. Los bebés menores de un año no deben recibir sol directo.
En Mendoza el tema importa todo el año: el cielo despejado, la altura y las salidas a la montaña hacen que la radiación ultravioleta sea intensa incluso fuera del verano. En esta guía te explicamos cómo elegir el protector, cuánto poner, qué significa el índice UV y qué otros cuidados suman. Es información general: ante manchas, lunares que cambian o reacciones en la piel, consultá a un dermatólogo.
Qué significa el FPS
El FPS (factor de protección solar) indica cuánto protege el producto frente a los rayos UVB, los principales responsables de las quemaduras. Cuanto más alto el número, mayor la protección, pero la diferencia entre factores altos es menor de lo que parece: un FPS 50 no protege «el doble» que un FPS 30, y ninguno bloquea el cien por ciento de la radiación.
Por eso, más que buscar el número más alto de la góndola, lo que hace la diferencia es usar la cantidad correcta y renovarlo. Un FPS 50 mal aplicado protege menos que un FPS 30 bien usado.
Cómo elegir el protector solar
- Factor 30 o más para adultos, como piso. Si tenés piel muy clara, antecedentes de quemaduras o vas a estar mucho tiempo al aire libre, conviene ir a 50.
- Amplio espectro: buscá en la etiqueta que proteja contra UVA y UVB. Los UVA penetran más profundo y están vinculados al envejecimiento de la piel.
- Resistente al agua si vas a la pileta, al río o vas a hacer deporte. Aun así, hay que reaplicarlo al salir del agua.
- Textura según el uso: crema para el cuerpo, gel o fluido para pieles grasas, barra para la cara y las orejas en la montaña.
- Para chicos: productos pediátricos con FPS 50 o mayor, desde los 6 meses.
- Protector labial con filtro: los labios se queman y se resecan con facilidad, sobre todo con viento y altura.
Cómo aplicarlo correctamente
- Treinta minutos antes: aplicalo media hora antes de exponerte al sol, sobre la piel seca.
- Cantidad generosa: el error más común es poner poco. Como referencia práctica, se suele hablar de una cucharadita para la cara y el cuello, y de un puñado para todo el cuerpo de un adulto.
- No olvides las zonas sensibles: orejas, cuello, nariz, partes de la cabeza sin pelo, empeines y dorso de las manos.
- Renovalo cada dos horas y también después de nadar, de secarte con toalla o de transpirar mucho, aunque el producto sea resistente al agua.
- Usalo aunque esté nublado: buena parte de la radiación UV atraviesa las nubes finas.
El índice UV: qué es y cómo usarlo
El índice ultravioleta (IUV) mide la intensidad de la radiación solar que puede dañar la piel. La escala internacional, adoptada por la Organización Mundial de la Salud y la Organización Meteorológica Mundial, es esta:
- 1 a 2 (bajo): en general no hace falta protección especial.
- 3 a 5 (moderado) y 6 a 7 (alto): se necesita protección. Buscar sombra al mediodía y usar remera, protector solar y sombrero.
- 8 a 10 (muy alto) y 11 o más (extremo): protección extra. Evitar salir en las horas centrales del día; la sombra, la ropa, el protector y el sombrero son imprescindibles.
El Servicio Meteorológico Nacional publica el pronóstico del índice UV en su sitio smn.gob.ar. Mirarlo antes de una salida larga ayuda a planificar los horarios. Para entender las advertencias por calor, viento o tormentas, podés repasar qué significa cada color de las alertas meteorológicas.
Por qué en Mendoza hay que cuidarse más
Mendoza combina varios factores que aumentan la exposición:
- Cielos despejados la mayor parte del año, con pocos días de nubosidad que filtren la radiación.
- Altura: según la guía de la OMS, la radiación UV aumenta alrededor de un 10% cada 1.000 metros de altitud. El Gran Mendoza ya está a unos 750 metros sobre el nivel del mar, y lugares muy visitados como Uspallata, Potrerillos o la alta montaña están bastante más arriba.
- Nieve: la nieve fresca puede reflejar hasta el 80% de los rayos UV, por lo que en invierno, en los centros de esquí o en la cordillera, la exposición puede ser incluso mayor que en pleno verano en la ciudad.
- Agua y arena: también reflejan la radiación, algo a tener en cuenta en diques, ríos y piletas.
Si salís a caminar a la precordillera, por ejemplo en el trekking al Cerro Arco, llevá el protector en la mochila para renovarlo durante la subida, además de gorro, anteojos y agua.
Otros cuidados que suman tanto como el protector
- Evitar el sol entre las 10 y las 16, que es cuando la radiación es más fuerte. Una regla práctica: si tu sombra es más corta que tu altura, buscá sombra.
- Ropa holgada, liviana y de colores claros, que cubra brazos y piernas cuando sea posible.
- Sombrero de ala ancha, que proteja también orejas y nuca, y anteojos de sol con filtro UV.
- Hidratación: tomar agua antes, durante y después de la actividad física, sin esperar a tener sed.
- Actividad física en horarios frescos, temprano por la mañana o al atardecer.
Según el Ministerio de Salud, la exposición excesiva al sol puede provocar envejecimiento de la piel, cataratas y cáncer de piel. Los grupos que necesitan más cuidado son las embarazadas, los bebés y niños pequeños, las personas mayores de 65 años y quienes tienen enfermedades crónicas, como afecciones cardíacas o respiratorias, hipertensión, obesidad o diabetes.
Preguntas frecuentes
¿Hay que usar protector solar en invierno?
Sí, sobre todo si vas a estar mucho tiempo al aire libre o en la montaña. La radiación baja en invierno, pero la altura y el reflejo de la nieve pueden aumentar mucho la exposición.
¿El protector solar del año pasado sirve?
Revisá la fecha de vencimiento del envase. Si está vencido, cambió de olor, color o textura, o estuvo mucho tiempo al sol o en el auto, conviene reemplazarlo porque puede haber perdido eficacia.
¿A partir de qué edad pueden usar protector los chicos?
Desde los 6 meses, con FPS 50 o mayor. Los menores de un año no deben recibir sol directo: lo indicado es la sombra, la ropa y los sombreritos.
¿Si uso maquillaje con FPS alcanza?
Por lo general, no. La cantidad de maquillaje que se aplica es mucho menor que la necesaria para lograr el factor que indica la etiqueta, así que conviene usar protector debajo.
¿Qué hago si me quemé con el sol?
Salí del sol, aplicá paños frescos e hidratate. Si aparecen ampollas extensas, fiebre, dolor de cabeza o malestar general, consultá a un médico. Si en primavera además notás estornudos o picazón en los ojos, puede ser otra cosa: te explicamos la alergia primaveral en Mendoza.
Un hábito para todo el año
Usar protector solar no es solo cosa de pileta o de vacaciones: en una provincia soleada y de altura como Mendoza, conviene incorporarlo a la rutina diaria, igual que el agua y el gorro. Esta nota es informativa y no reemplaza la consulta con un profesional de la salud, especialmente si tenés antecedentes de lesiones en la piel.
Fuentes: Ministerio de Salud de la Nación (argentina.gob.ar, «Protegé tu piel del sol en verano»); Organización Mundial de la Salud, OMM, PNUMA e ICNIRP, «Índice UV solar mundial: guía práctica»; Servicio Meteorológico Nacional.


