Ley de Huella Balística en Mendoza: el Gobierno pide crear un banco provincial de perfiles para rastrear armas usadas en delitos

El Gobierno de Mendoza envió a la Legislatura el proyecto de Ley de Huella Balística, que busca darle rango legal al laboratorio provincial que compara vainas y proyectiles y crear un Banco Provincial de Perfiles Balísticos, con una lógica similar a la de los bancos de datos genéticos. La ministra de Seguridad y Justicia, Mercedes Rus, presentó la iniciativa el miércoles 7 de octubre.

La propuesta apunta a consolidar una herramienta que ya está funcionando: el Laboratorio Provincial de Huellas Balísticas que Alfredo Cornejo inauguró en febrero.

Qué propone la Ley de Huella Balística

  • Crear el Banco Provincial de Perfiles Balísticos para almacenar y cruzar datos de proyectiles, vainas y muestras de armas.
  • Darle continuidad institucional al laboratorio como organismo técnico-científico del Ministerio de Seguridad y Justicia, dentro de la Jefatura de Policía Científica, que depende de la Dirección General de Investigaciones.
  • Fijar protocolos de recepción, procesamiento y guarda de muestras, con reglas de cadena de custodia.
  • Habilitar el intercambio de información con otros organismos y una implementación gradual de la base de datos.

Qué armas entrarían en el banco de datos

Según el texto difundido por el Ejecutivo y detallado por MDZ, el registro incluiría:

  • Armas secuestradas, decomisadas, halladas o recuperadas.
  • Armas de la Policía de Mendoza y del Servicio Penitenciario Provincial.
  • Armas asignadas a empresas de seguridad privada bajo control provincial, según lo que fije la reglamentación.
  • Usuarios civiles legítimos, solo de manera voluntaria y sin reemplazar ni modificar los registros y autorizaciones nacionales.

Cómo funciona el sistema y qué resultados dio

El laboratorio usa el Sistema Integrado de Identificación Balística (IBIS), que analiza las marcas que deja cada arma en las vainas y los proyectiles y las compara con los registros cargados. Antes, esas comparaciones se hacían a mano, sobre fotografías. La inversión superó los US$1,6 millones.

En sus primeros ocho meses de funcionamiento, el sistema registró 111 coincidencias entre vainas y seis correspondencias de proyectiles, algo inédito en la provincia. En algunos casos, una sola evidencia permitió vincular hasta cuatro hechos distintos: homicidios, tentativas, lesiones con arma de fuego, ataques a viviendas y robos agravados. En un homicidio donde nunca apareció el arma, el análisis identificó dos armas de distinto calibre y relacionó el caso con otros hechos ocurridos en distintos puntos de Mendoza.

Rus resumió el objetivo así: «Lo que queremos hacer es cortar el circuito de armas». La ministra ubicó la herramienta junto a otras que usa la Provincia, como drones, cámaras de videovigilancia, reconocimiento facial y laboratorios de genética.

Los límites de la herramienta

La coincidencia balística es información técnica: por sí sola no identifica al autor de un delito y tiene que combinarse con otras pruebas dentro de la investigación. Por eso el proyecto pone el foco en la cadena de custodia, un punto sensible para que la evidencia resista en un juicio.

El debate llega mientras el sistema de seguridad y penitenciario de la provincia está bajo la lupa: la inspección internacional en las cárceles de San Felipe y Almafuerte puso el foco en el hacinamiento, y el Presupuesto 2027 define cuántos recursos tendrá Seguridad el año próximo.

Qué sigue

El proyecto debe pasar por las comisiones de la Legislatura antes de llegar al recinto. En paralelo, Mendoza trabaja para conectar su base de datos con los sistemas de identificación balística de las fuerzas federales, con la mira puesta en el contrabando, el narcotráfico y la circulación ilegal de armas.

Fuentes: MDZ, Los Andes, Prensa Gobierno de Mendoza.

ültimos articulos

Artículos Relacionados

spot_imgspot_img