Las alertas se dispararon en Mendoza por la llegada de un «combo meteorológico» devastador que combina fuerte viento Zonda y Granizo en pocas horas. Esta inusual mezcla genera un profundo miedo en la población por los daños que podría ocasionar en la infraestructura y los cultivos.
El pronóstico de Contingencias Climáticas de Mendoza encendió la alarma roja: la provincia se enfrenta al peor escenario posible, una combinación de viento Zonda y Granizo pronosticada para las próximas horas. Este fenómeno dual es inusual y genera un justificado miedo entre los mendocinos, ya que cada uno de estos elementos por separado es destructivo, y juntos, representan una amenaza seria.
El Miedo se debe a la secuencia de eventos. Primero, la llegada del viento Zonda, con ráfagas que podrían superar los 80 km/h, no solo representa un riesgo de incendio y la voladura de techos, sino que también seca la vegetación y los cultivos. Luego, el brusco descenso de temperatura que sigue al Zonda da paso a las tormentas de verano, que este año vienen acompañadas de Granizo de gran tamaño.
Para el sector agrícola, el Miedo es palpable. El viento Zonda puede quemar las yemas y flores de la vid, y el granizo posterior destruye la fruta que queda. Los productores han activado todos los mecanismos de defensa, pero la velocidad del cambio climático hace que los fenómenos sean cada vez más intensos y difíciles de combatir.
Defensa Civil emitió un protocolo de seguridad, instando a la población a tomar precauciones extremas: asegurar objetos en balcones, no circular bajo árboles y, en caso de granizo, buscar refugio seguro. La combinación de Zonda y Granizo es un recordatorio de la vulnerabilidad de Mendoza frente al clima extremo. El Miedo es la respuesta lógica ante la amenaza de un evento que, en el pasado, ha causado millones en pérdidas y daños a la infraestructura pública.


