El boxeo mendocino sigue revelando talentos con historias de sacrificio y superación. José Luis Damián Castro, conocido en el ambiente como «La Bestia», se prepara para su próxima pelea profesional en el Club Villa Seca de Maipú, y su ascenso es una fuente de «inspiración» para su barrio y para los jóvenes que sueñan con el deporte. El púgil no solo se destaca por su potencia, sino por un «admirable plan secreto» de entrenamiento que lo ha transformado en una máquina de resistencia y potencia en el ring.
El «admirable plan secreto» de Damián Castro radica en la intensidad de su preparación física, la cual va más allá del clásico gimnasio de boxeo. Su rutina combina el sparring tradicional con sesiones diarias de crossfit de alta intensidad, que incluyen levantamiento de pesas pesado, ejercicios con neumáticos y maratones de cuerda. El objetivo de este entrenamiento cruzado es desarrollar una resistencia cardiovascular y muscular inigualable que le permita mantener la potencia de sus golpes durante los cuatro rounds profesionales, incluso bajo la presión de un rival experimentado como el tupungatino Alejandro Cirica.
La «inspiración» que genera Damián Castro en Maipú se debe a su humildad y disciplina. Su récord es aún incipiente, pero su compromiso con el deporte y su constante búsqueda de mejora lo han convertido en un referente de la «Bestia» que debe ser.


