El cronómetro no da tregua en las dunas y los pilotos ya visualizan el arco de meta en Shubaytah. Solo una jornada separa a los valientes de la gloria eterna o del abandono más amargo.
La odisea mecánica más importante del planeta está llegando a su clímax. Millones de fanáticos del motor, y especialmente los mendocinos que llevan el rally en la sangre, se hacen la misma pregunta: cuando termina el dakar 2026. Esta edición, que ha llevado a los competidores al límite absoluto de su resistencia física y mental en las arenas de Arabia Saudita, tiene marcada su fecha de cierre para el próximo viernes 16 de enero. Sin embargo, la tensión que se vive en el campamento sugiere que la verdadera batalla se librará hasta el último metro de la última especial.
El cronograma oficial establece que, tras catorce días de competición ininterrumpida (incluyendo la maratónica jornada en el Empty Quarter), la caravana llegará a su destino final en Shubaytah. Allí, la ceremonia de clausura no será solo un desfile de máquinas, sino un desahogo emocional para aquellos que lograron vencer al desierto. Saber cuando termina el dakar es vital para los equipos, que en estas últimas 72 horas deben decidir si arriesgar el todo por el todo para ganar posiciones en la general o conservar la mecánica para asegurar el arribo.
La contradicción de esta recta final es evidente: mientras el cuerpo pide clemencia, la clasificación exige velocidad. La etapa 12, que se disputará este viernes, es corta en kilometraje pero traicionera en navegación. Cualquier error en el roadbook puede significar la pérdida de horas y el derrumbe de los sueños construidos durante todo un año de preparación. Para los argentinos que siguen en carrera, la meta representa mucho más que un trofeo; es el reconocimiento a la resiliencia en un terreno que no perdona errores.
El asombro de los especialistas radica en la paridad de tiempos en las categorías principales. En motos y autos, la diferencia entre los líderes es tan estrecha que el podio podría definirse por segundos, algo inusual para una competencia de miles de kilómetros. Por eso, entender cuando termina el dakar implica estar pegado a los tiempos en vivo hasta el último control de paso. La etapa final funcionará como un sprint agónico donde la ansiedad será el peor enemigo de los pilotos.
Para los mendocinos, la vinculación con el Dakar es histórica. Tras haber sido anfitriones de la competencia durante años en suelo sudamericano, el interés por saber cuando termina el dakar se mantiene intacto. El viernes 16 de enero, cuando el sol caiga sobre las dunas de Shubaytah, se escribirá un nuevo capítulo en la historia del rally. Hasta entonces, queda disfrutar del rugir de los motores y rezar para que los representantes nacionales crucen la línea de meta con la bandera bien alta. El desierto está por dictar sentencia y el mundo entero contiene el aliento.


