El delantero que hace vibrar al Nuevo Gasómetro esconde un pasado burocrático que todavía genera chispas en Avellaneda. Mientras San Lorenzo disfruta sus goles, una deuda pendiente y un porcentaje compartido mantienen el misterio sobre su futuro.
En el vertiginoso mundo del fútbol argentino, pocas historias de superación y «revancha» son tan impactantes como la de la figura del Ciclón. Si te preguntás quien es Alexis Cuello, la respuesta rápida es que se trata del delantero que se cargó al hombro la ofensiva de San Lorenzo en momentos críticos. Sin embargo, detrás de sus gambetas y su potencia, existe una ingeniería contractual que vincula de manera incómoda a dos de los clubes más grandes del país: Racing Club y San Lorenzo de Almagro.
Nacido en las inferiores de la «Academia», Cuello fue durante mucho tiempo una de las promesas postergadas en Avellaneda. Sin lugar en el primer equipo, inició un periplo por el ascenso y el fútbol del exterior (Instituto, Barracas Central y Almagro) que forjó su carácter de acero. Fue precisamente en Almagro donde explotó, llamando la atención de la dirigencia azulgrana. Pero lo que parecía una transferencia lineal se convirtió en un nudo de porcentajes y cláusulas que hoy, ante su gran presente, vuelve a estar en el centro de la escena.
La contradicción es absoluta: Racing dejó ir a un talento que hoy brilla en un rival directo, pero conservó una parte de su ficha. El asombro de los hinchas radica en la astucia de San Lorenzo para detectar un diamante en bruto donde otros veían a un jugador «de descarte». Cuando Cuello llegó a Boedo a préstamo con opción de compra, pocos imaginaron que se adaptaría tan rápido a la exigencia de un club grande. Su capacidad para jugar por todo el frente de ataque y su olfato goleador lo volvieron indispensable para el esquema táctico del entrenador.
No obstante, el conflicto surge en los detalles del pase. San Lorenzo ejecutó la opción de compra, pero la trama se complica con los derechos de formación y plusvalías que Racing aún reclama. Además, Almagro, el club que lo catapultó, también posee intereses económicos en una futura venta al exterior. Esta situación coloca a Cuello en una posición de «botín de guerra» administrativo: mientras él marca goles, los abogados de las instituciones cruzan notificaciones para determinar quién se llevará la mayor tajada cuando el mercado europeo toque a su puerta.
Para el hincha mendocino que sigue la Liga Profesional, entender quien es alexis cuello es comprender la importancia de la perseverancia. Es un jugador que no necesitó del marketing para imponerse, sino que utilizó su pasado en Racing como combustible para demostrar que estaban equivocados. Hoy, es el activo más valioso de un San Lorenzo que intenta ordenar sus finanzas. El misterio persiste: ¿podrá el Ciclón retenerlo ante una oferta tentadora o Racing terminará beneficiándose de la explosión de un jugador que ellos mismos no supieron aprovechar? La respuesta parece estar en los pies de Alexis, el chico que salió de Avellaneda en silencio y hoy hace ruido en todo el continente.


