La institución más conservadora del idioma español dio un paso inédito que sorprendió a lingüistas y activistas de todo el mundo hispanohablante. La Real Academia Española ha reconocido formalmente un término clave impulsado por los movimientos de lenguaje inclusivo.
La Real Academia Española (RAE), conocida por su cautela y resistencia a los cambios rápidos en el idioma, ha sorprendido a la comunidad lingüística con la aceptación formal de una palabra clave proveniente del lenguaje inclusivo. La medida, que ha sido recibida con euforia por activistas y con cautela por sectores conservadores, marca un hito en la evolución del español.
El término aceptado es la conjugación del pronombre neutro «elle» en referencia a personas no binarias o cuya identidad de género no encaja en los binarios masculino/femenino. Si bien la RAE no ha promovido el uso del morfema «-e» en sustantivos (como todes), el reconocimiento de «elle» en su Observatorio de Palabras, con un prefacio explicando su uso social, es un gesto de validación lingüística que nadie esperaba.
La sorpresa radica en que la RAE tradicionalmente ha mantenido una postura de descripción más que de prescripción. Este reconocimiento es un reflejo de que el uso social, especialmente en el contexto de las redes sociales y el activismo joven en Argentina y España, ha forzado a la institución a tomar nota. Aunque el proceso para su inclusión formal en el diccionario puede tardar años, la aceptación de «elle» es un paso simbólico gigantesco que valida la existencia y la necesidad de nombrar a las identidades que históricamente no se sentían representadas por el binarismo de género.


