El mate es, para el argentino, un territorio sagrado donde las innovaciones suelen ser miradas con recelo. Sin embargo, en las últimas horas, una imagen logró lo impensable: unir a puristas y modernos en un grito de espanto y fascinación. La aparición de una supuesta yerba de choripán de la marca CBSé, combinada nada menos que con lavanda, se convirtió en el fenómeno viral del día, desafiando el estómago de los usuarios y la lógica de las góndolas nacionales.
Todo comenzó con un posteo en la red social X, donde un usuario compartió la fotografía de un empaque con el diseño característico de la famosa marca de yerbas compuestas. En el centro, se leía con claridad: «Sabor Lavanda y Choripán». La imagen no tardó en inundar los grupos de WhatsApp de Mendoza y todo el país, generando una catarata de memes, críticas feroces y, por supuesto, una búsqueda desesperada por saber si realmente este producto estaba llegando a los supermercados.

El choque entre la tradición y el algoritmo
Lo que hace que la yerba de choripán sea tan impactante es la precisión del diseño. El paquete respeta la paleta de colores, los logos y hasta las tipografías oficiales de la empresa. No obstante, para alivio de los amantes del mate tradicional, la realidad es mucho más tecnológica que gastronómica. Todo indica que se trata de una creación de Inteligencia Artificial (IA) diseñada específicamente para generar interacción y «caos» digital.
La IA ha llegado a un nivel de perfeccionamiento tal que es capaz de replicar texturas de papel, reflejos de luz en el plástico y sombras realistas, haciendo que un sabor tan disparatado como el de un embutido parrillero parezca una opción válida para el desayuno. A pesar de que la marca en cuestión no ha emitido un comunicado oficial, los expertos en marketing digital señalan que este tipo de «fakes» suelen ser creados por usuarios que buscan probar la capacidad de viralización de las herramientas generativas.
¿Un experimento de marketing o simple humor?
Aunque la yerba de choripán no existe, el debate que generó puso sobre la mesa (y sobre el mate) la tendencia de las marcas por buscar sabores cada vez más exóticos. En un mercado donde ya existen versiones con sabor a guaraná, miel o diversas frutas, la idea de un sabor «asado» no parece tan lejana en un futuro distópico de la industria alimenticia.
Por ahora, los mendocinos pueden estar tranquilos: el agua del termo seguirá encontrándose con la yerba tradicional o, a lo sumo, con algunas hierbas serranas. La yerba de choripán queda, por el momento, atrapada en el mundo de los píxeles y las alucinaciones de la IA, recordándonos que en internet, si algo parece demasiado extraño para ser cierto, probablemente haya sido «cocinado» por un algoritmo con mucho sentido del humor.


