La investigación sobre el caso de los dos jubilados desaparecidos en el sur de Mendoza, cuyo rastro se perdió hace semanas, tomó un giro inesperado con nuevos datos. La fiscalía analiza una teoría «extrema» que refuerza el misterio y descarta el simple accidente.
El caso de los dos jubilados desaparecidos en San Rafael se ha convertido en el principal misterio policial de Mendoza. La pareja, oriunda de Buenos Aires, estaba de viaje por el sur provincial cuando su vehículo fue encontrado abandonado, pero sin rastros de ellos. Tras semanas de búsqueda infructuosa, la investigación dio un giro que alimenta la teoría más oscura.
El Misterio se profundizó al conocerse el análisis de las últimas transacciones bancarias de la pareja. Se detectó un retiro de dinero en efectivo en una provincia vecina posterior a la fecha en que se denunció su desaparición. Este dato clave sugiere que la pareja pudo no haber sufrido un accidente, sino haber escapado o estar en manos de terceros que intentan simular una fuga.
La teoría «extrema» que maneja la fiscalía es la de una posible extorsión o un secuestro. Los investigadores trabajan sobre la hipótesis de que los jubilados desaparecidos se encontraron con alguien conocido y de confianza que los llevó a otro lugar. El misterio radica en la falta de comunicación y la contradicción entre el auto abandonado y el movimiento de dinero posterior.
El caso generó una gran conmoción en la sociedad, que sigue con atención cada detalle del misterio. Las autoridades han emitido una alerta nacional, pidiendo la colaboración ciudadana. El misterio de los jubilados desaparecidos mantiene en vilo a Mendoza, demostrando la fragilidad de la vida y la complejidad de los casos policiales sin testigos.


