Investigadores de la Universidad Nacional de Cuyo desarrollaron un algoritmo que detecta patrones micro-sísmicos casi imperceptibles con gran precisión. Este avance permite alertar a la población y las autoridades con una ventana de tiempo crucial para la evacuación masiva.
El temor constante a los movimientos sísmicos en la región de Cuyo podría estar cerca de mitigarse gracias a un avance científico con sello mendocino. Un equipo de investigadores de la UNCuyo y el CONICET desarrolló un sistema de IA terremotos que promete predecir sismos con una antelación de hasta 72 horas, generando un enorme alivio en una de las zonas más sísmicas de América. El proyecto se basa en la capacidad de la Inteligencia Artificial para analizar megadatos de la actividad telúrica.
El algoritmo de IA terremotos no se enfoca en los temblores grandes, sino en las micro-vibraciones imperceptibles y los cambios en la composición química de las napas subterráneas. Estos patrones, invisibles para el ojo humano y difíciles de procesar para los sistemas tradicionales, son la clave que la IA ha logrado descifrar. La posibilidad de tener tres días de aviso previo ofrece un alivio inconmensurable. Este margen de tiempo es suficiente para implementar protocolos de emergencia, asegurar estructuras críticas, evacuar hospitales y, lo más importante, poner a resguardo a la población.
El sistema de IA terremotos está siendo probado en un entorno controlado y sus tasas de acierto ya superan el 85%, un hito que lo pone a la vanguardia mundial en sismología. Los científicos mendocinos esperan que, una vez aprobado para su uso masivo, el sistema se integre a las plataformas de alerta temprana provinciales, emitiendo notificaciones push a los teléfonos de todos los ciudadanos. La capacidad de salvar miles de vidas y prevenir desastres materiales genera un alivio que redefine la vida en la zona. Este avance no solo es un orgullo nacional, sino una herramienta de seguridad pública vital.


