Video: Muerte en Cacerolazo realizado anoche en 7 y 50 de La Plata, un hombre de 72 años se descompensó y murió por un paro cardiaco. Los detalles del caso acá.
En una jornada marcada por la tensión y las expresiones ciudadanas, un hombre de 72 años perdió la vida en medio de las manifestaciones contra el presidente Javier Milei en La Plata. El trágico incidente ocurrió durante un cacerolazo, un fenómeno de protesta sonora que ha cobrado fuerza en los últimos días en diversas ciudades del país.
La víctima, identificada como Alberto Rodríguez, participaba activamente en la protesta que congregó a cientos de personas en las calles de La Plata, expresando su descontento frente a las medidas y políticas propuestas por el gobierno de Milei.

Según testigos presenciales, Rodríguez habría sido alcanzado por un proyectil en medio de los enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad. Inmediatamente, se solicitó asistencia médica, pero lamentablemente los esfuerzos por salvar su vida fueron infructuosos.
Las autoridades locales han iniciado una investigación exhaustiva para esclarecer las circunstancias exactas de la muerte de Rodríguez y determinar las responsabilidades correspondientes. En un comunicado oficial, el gobierno expresó sus condolencias a la familia del fallecido y aseguró que se llevarán a cabo todas las acciones necesarias para esclarecer los hechos y garantizar la justicia.
El cacerolazo, como forma de protesta, ha ganado protagonismo en los últimos días, en gran medida impulsado por la disconformidad de sectores de la población con las políticas y medidas propuestas por el gobierno de Milei. Las calles de diversas ciudades se han convertido en escenario de expresiones ciudadanas, reflejando la diversidad de opiniones y posturas en el país.

Su propuesta de desregulación y apertura de la economía ha generado reacciones encontradas, con sectores que lo apoyan fervientemente y otros que expresan preocupación por las posibles consecuencias sociales y económicas.
La muerte de Alberto Rodríguez agrega una dimensión trágica a este panorama ya tenso. Las manifestaciones ciudadanas, si bien son una expresión legítima de la democracia, también han dejado en evidencia la necesidad de garantizar la seguridad y proteger la vida de quienes participan en ellas.


