- En un evento que reunió a los actores más relevantes del sector privado de la provincia, el intendente Ulpiano Suarez y el Consejo Empresario Mendocino (CEM) dieron a conocer los pilares de un ambicioso plan estratégico diseñado para mejorar el clima de negocios y atraer nuevas inversiones a la región. El anuncio, que genera gran expectativa, se presenta como una respuesta directa a los desafíos económicos que enfrenta Mendoza y como un faro de esperanza para la reactivación productiva.
El plan, fruto de meses de trabajo colaborativo, se enfoca en tres ejes principales. El primero es la «simplificación burocrática», que busca reducir drásticamente los plazos y requisitos para la apertura de empresas. Se propone un sistema de ventanilla única digital que agilice trámites y elimine la fricción con la administración pública, una queja recurrente entre los emprendedores. «Queremos que invertir en Mendoza sea una experiencia fluida y eficiente», declaró Suarez, subrayando la voluntad política de desarmar las trabas históricas.
El segundo pilar aborda la «seguridad jurídica y fiscal». En un contexto de alta volatilidad, la propuesta incluye la creación de un marco normativo claro y predecible que brinde confianza a los capitales. Se prevé la revisión de tasas e impuestos municipales para hacerlos más competitivos y un compromiso de no retroceder en las reglas del juego. «Un inversor necesita saber que su capital está protegido y que las condiciones no cambiarán de la noche a la mañana», explicó un representante del CEM.
Finalmente, el tercer eje se centra en la «promoción de sectores estratégicos». El plan no solo busca atraer inversiones en general, sino que identifica nichos de alto potencial como la economía del conocimiento, la energía renovable y el turismo de alta gama. Se ofrecerán incentivos fiscales y capacitaciones específicas para fomentar el crecimiento de estas industrias. La idea es que Mendoza no solo sea un lugar para hacer negocios, sino un polo de innovación y desarrollo sostenible.
La implementación de este plan no estará exenta de desafíos. La coordinación entre los distintos niveles de gobierno, la adhesión de los sectores empresariales y la superación de la coyuntura económica nacional serán cruciales para su éxito. Sin embargo, el anuncio ha sido recibido con optimismo en la comunidad empresarial, que ve en esta iniciativa una señal de liderazgo y una oportunidad para construir un futuro más próspero. La hoja de ruta está trazada; ahora la tarea es ejecutarla con la misma visión y determinación con la que fue concebida.


