Un jubilado de Maipú cayó en la trampa de una empresa de inversión piramidal que prometía retornos de hasta el 15% mensual. La pérdida supera los 50.000 dólares, lo que representa los ahorros de toda su vida laboral.
La fiebre por las inversiones fáciles y las rentabilidades exorbitantes se cobró una nueva víctima en Mendoza, generando una profunda indignación social. Un jubilado del departamento de Maipú se presentó ante la justicia con el increíble relato de un mendocino estafado en dólares, que perdió una suma cercana a los 50.000 USD, todos sus ahorros de su vida en criptomonedas, a manos de un esquema de inversión piramidal.
La estafa criptomonedas se ejecutó a través de una empresa fantasma que operaba a través de redes sociales, prometiendo retornos que desafiaban toda lógica económica: hasta un 15% de ganancia mensual asegurada. El mendocino estafado, seducido por la promesa de multiplicar sus ahorros de su vida, invirtió la totalidad de su capital en la plataforma, la cual operó con normalidad durante los primeros meses, pagando pequeños intereses para generar confianza.
El esquema, clásico de una estafa piramidal, colapsó la semana pasada. La plataforma se declaró en «mantenimiento» y, posteriormente, desapareció por completo, bloqueando el acceso a los fondos. La indignación del jubilado no solo proviene de la pérdida económica, sino del modus operandi de la empresa, que explotaba la necesidad de la gente de protegerse de la inflación y la devaluación de los pesos. La promesa de ganar en dólares fue la carnada perfecta.
La Fiscalía de Delitos Económicos de Mendoza ha iniciado una investigación, sospechando que hay al menos otras 30 víctimas en la provincia y que la estafa criptomonedas opera a nivel nacional. El caso del mendocino estafado sirve como una dolorosa advertencia: la necesidad de verificar la registración de toda empresa de inversión ante los organismos de control y desconfiar de las promesas de retornos garantizados en el mercado volátil de las criptomonedas. La indignación es total, y la justicia tiene el desafío de recuperar al menos parte de los ahorros perdidos.


