El viaje de egresados es una de las experiencias más esperadas por los estudiantes de secundaria en Argentina. Sin embargo, lo que debía ser una celebración terminó en tragedia para una joven de 17 años de La Plata, quien falleció en Bariloche tras sufrir complicaciones vinculadas a la mononucleosis, una enfermedad comúnmente conocida como la «enfermedad del beso». El lamentable episodio ha despertado gran preocupación entre padres, médicos y autoridades escolares, debido a la naturaleza viral de la enfermedad y su posible gravedad en casos excepcionales. A continuación, detallamos qué es la mononucleosis, cómo se transmite y cuáles fueron los factores que pudieron influir en el trágico desenlace.
¿Qué es la mononucleosis y cómo se transmite?
La mononucleosis infecciosa es una enfermedad viral provocada principalmente por el virus de Epstein-Barr (VEB), aunque en algunos casos también puede ser causada por el citomegalovirus (CMV). Se trata de una patología frecuente entre adolescentes y adultos jóvenes, especialmente en entornos donde el contacto cercano es habitual, como los colegios, fiestas y, por supuesto, los viajes de egresados.
El virus de Epstein-Barr se transmite principalmente a través de la saliva, lo que le ha valido el apodo de «enfermedad del beso». Sin embargo, este no es el único medio de contagio, ya que también puede propagarse al compartir utensilios, vasos o incluso al toser o estornudar cerca de otras personas. Una vez que el virus ingresa al cuerpo, se instala en las células del sistema inmunológico, donde puede permanecer latente durante años sin provocar síntomas, aunque en algunos casos sí puede desencadenar episodios clínicos.
Síntomas y complicaciones de la mononucleosis
En la mayoría de los casos, los síntomas de la mononucleosis son leves y se asemejan a los de una gripe común: fiebre, dolor de garganta, fatiga extrema y ganglios linfáticos inflamados. Estos signos suelen aparecer entre cuatro y seis semanas después de la infección inicial. Aunque los síntomas pueden durar varias semanas, la recuperación completa es la norma en la gran mayoría de los pacientes. Sin embargo, en ciertos casos, la enfermedad puede derivar en complicaciones serias, sobre todo cuando el sistema inmunológico está debilitado o si la persona afectada no sigue las recomendaciones médicas, como evitar actividades físicas intensas que puedan afectar el bazo.
Uno de los mayores riesgos asociados a la mononucleosis es la inflamación del bazo, que en casos graves puede llegar a romperse, lo que representa una emergencia médica. Además, se han registrado casos en los que el virus desencadena complicaciones en órganos como el hígado, provocando hepatitis, o incluso afecta el sistema nervioso, con encefalitis o meningitis en raras ocasiones.
El caso de la joven en Bariloche
En el caso de la joven fallecida en Bariloche, las primeras informaciones indican que se encontraba cursando un cuadro severo de mononucleosis. Si bien aún no se han hecho públicos los detalles médicos específicos, su muerte ha causado conmoción, especialmente porque se encontraba en el marco de un viaje de egresados, un contexto en el que suelen darse contactos cercanos entre adolescentes.
Se desconoce si la estudiante había mostrado síntomas previos o si el cuadro se complicó de manera abrupta durante el viaje. Lo que sí ha trascendido es que la joven había sido atendida en un centro de salud local tras presentar síntomas compatibles con la mononucleosis, pero lamentablemente no se pudo evitar el desenlace fatal. Este caso pone en evidencia la necesidad de mayor concientización sobre las posibles complicaciones de la enfermedad, así como de protocolos de atención más rigurosos en viajes escolares.
Prevención y cuidados en contextos como los viajes de egresados
Dado que la mononucleosis es altamente contagiosa y se transmite fácilmente en grupos grandes, como ocurre en los viajes de egresados, es fundamental tomar medidas preventivas. La mejor forma de evitar la propagación del virus es mediante una adecuada higiene: evitar compartir vasos o utensilios, y minimizar el contacto cercano con personas que presenten síntomas de enfermedad.
Asimismo, es clave que los padres y docentes presten atención a cualquier signo de enfermedad en los estudiantes antes de que emprendan un viaje, y en caso de detectar síntomas como fiebre o fatiga extrema, lo más prudente sería suspender la participación del estudiante hasta que su salud esté completamente asegurada.
Reflexión y preguntas sin respuesta
La muerte de esta joven en Bariloche es un recordatorio trágico de que incluso enfermedades consideradas leves o moderadas, como la mononucleosis, pueden tener desenlaces fatales en situaciones extremas. Esto genera preguntas sobre los protocolos de salud en los viajes escolares y cómo se deben manejar los casos de enfermedades virales en adolescentes. ¿Se deberían hacer controles de salud previos más estrictos? ¿Qué tipo de atención médica inmediata debería estar disponible en estos eventos masivos?
Lo que queda claro es que la tragedia ha puesto a la mononucleosis bajo la lupa, una enfermedad que suele ser subestimada pero que puede tener consecuencias serias si no se la trata con el cuidado necesario.


