| Una frenética persecución policial en la zona de Lomas de Zamora alcanzó un clímax impactante cuando el auto robado en el que viajaban dos delincuentes fue neutralizado por un patrullero. El video del operativo, que se difundió rápidamente, mostró la secuencia completa del choque, un devastador final para una fuga que ponía en riesgo la vida de transeúntes y otros conductores. El suceso no solo generó asombro por la crudeza de la acción, sino que reavivó el debate sobre el accionar policial en este tipo de situaciones. |
El auto, que portaba una patente melliza para evadir controles, había sido robado horas antes. Tras ser identificado por las cámaras de seguridad, se desató la persecución a alta velocidad. Los delincuentes manejaban de forma temeraria, poniendo en peligro a terceros. La decisión de un oficial de impactar el vehículo por detrás, aplicando la técnica PIT (Pursuit Intervention Technique), fue crucial para detenerlos. El choque fue violento, dejando el vehículo de los ladrones inutilizable y permitiendo la detención inmediata de los ocupantes. El mayor asombro vino con la identificación de uno de los aprehendidos: un sujeto con 14 antecedentes penales por delitos similares, lo que pone en evidencia la puerta giratoria de la Justicia. Este caso es un ejemplo dramático de la reincidencia criminal que azota a la provincia. Para Mendoza, aunque el hecho ocurrió lejos, la dinámica es la misma: la necesidad de contar con fuerzas de seguridad capacitadas para operativos de alta complejidad y un sistema judicial que logre mantener a los criminales reincidentes fuera de las calles.


