La tragedia vial de José C. Paz, donde un conductor adolescente y alcoholizado terminó con la vida de un matrimonio y dejó a tres niños Huérfanos, tuvo hoy un momento de cruda realidad. Los dos menores de edad que permanecían internados, fueron dados de alta, pero su regreso a casa vino acompañado de un dolor que ha destrozado a la familia y a la comunidad.
Según la asistente social a cargo del caso, la niña de 5 años, al llegar a la casa de su abuela, preguntó inocentemente: “¿Mamá y papá se quedaron trabajando, verdad?”. Esta simple frase desató el llanto de los familiares y puso en perspectiva la magnitud de la pérdida. El niño más pequeño aún no comprende la dimensión de la tragedia, pero la ausencia de sus padres es palpable.
El adolescente responsable del Choque José C. Paz, Michael Carballo, de 18 años, permanece detenido bajo la acusación de doble homicidio simple con dolo eventual, por manejar con 1.34 gramos de alcohol por litro de sangre. Mientras la Justicia avanza, la sociedad se ha volcado en apoyo a los niños Huérfanos. Una colecta vecinal ha logrado asegurar un fondo para su educación, y la familia directa se está organizando para tramitar la custodia legal y ofrecerles un entorno de contención. La Tristeza y la impotencia se mezclan con una ola de solidaridad, buscando mitigar el inmenso vacío dejado por la imprudencia en la ruta.


