Con la actualización de la Unidad Fija, conducir con alcohol en sangre en Mendoza pasó de ser una falta a una catástrofe económica. Los nuevos montos para 2026 son tan altos que superan el valor de muchos autos usados.
La temporada de festejos en Mendoza ha comenzado con una advertencia que hiela la sangre a cualquier conductor descuidado. No se trata solo de la seguridad vial, que es la prioridad absoluta del Ministerio de Seguridad, sino del impacto devastador que un solo gramo de alcohol en sangre puede tener sobre el patrimonio familiar. Con la entrada en vigencia de los nuevos valores de la Unidad Fija para el cierre de 2025 y el inicio de 2026, las multas por alcoholemia en la provincia han alcanzado cifras que muchos consideran impagables, superando en los casos más graves los cuatro millones de pesos.
La indignación crece entre los conductores al conocer el desglose de las sanciones. Para aquellos que registren entre 0,5 y 0,99 gramos de alcohol en sangre, las multas ya oscilan entre los 1,2 y los 2,5 millones de pesos. Pero el verdadero «mazazo» llega cuando se supera el umbral del gramo: en ese punto, la falta deja de ser administrativa para convertirse en una contravención que puede derivar en arrestos de hasta 120 días, inhabilitación de la licencia por más de un año y multas que llegan hasta los $4.620.000. Para muchos mendocinos, esto equivale a entregar el auto para pagar la infracción.
Desde el Gobierno de Mendoza defienden la rigurosidad de la medida, asegurando que la única forma de bajar los índices de siniestralidad es tocando el bolsillo de manera drástica. Los operativos, que se han intensificado en los accesos Norte, Este y Sur, cuentan con puestos fijos y móviles que utilizan tecnología de punta para evitar fugas. Lo que genera más bronca entre los usuarios de redes sociales es la sensación de que, ante la crisis económica, estas cifras parecen tener un fin más recaudatorio que preventivo, aunque las autoridades insisten en que el 94% de los conductores controlados dan negativo, demostrando que la ley funciona por temor al costo.
El procedimiento no admite grises: si el control es positivo, el vehículo queda retenido de inmediato y el acarreo suma un costo extra al ya abultado monto de la sanción. Además, a diferencia de las multas leves, las de alcoholemia no cuentan con el beneficio del descuento por pago voluntario. Es decir, hay que abonar el total de la cifra millonaria para recuperar la licencia o el rodado.
En Box Diario te recomendamos que, si vas a brindar, elijas un conductor designado o uses aplicaciones de transporte. El riesgo ya no es solo una mala noche o un control policial; es enfrentar una deuda que podría condicionar tu futuro financiero por años. Mendoza no tiene tolerancia cero en los papeles, pero con estos precios, el mensaje es claro: si tomaste, no tenés plata que te alcance para manejar.


