Tras meses de negociaciones estancadas y una escalada de violencia en la Franja de Gaza, el Consejo de Seguridad de la ONU finalmente aprobó un nuevo Plan de Paz Gaza, una iniciativa diplomática que, a diferencia de los intentos fallidos anteriores, incluye un «detalle secreto» que ha desatado un cauteloso «alivio» en la comunidad internacional. Este elemento, crucial para su viabilidad, es el que podría cambiar las reglas del juego en el conflicto de Medio Oriente y lograr un cese al fuego sostenible.
El «detalle secreto» del Plan de Paz Gaza es la inclusión de una fuerza internacional de mantenimiento de la paz compuesta exclusivamente por países no occidentales, principalmente de naciones de la Liga Árabe y el G20 que mantienen relaciones diplomáticas neutrales o positivas con todas las partes en conflicto. La resolución establece que esta fuerza tendrá un mandato temporal, pero robusto, para supervisar el cese de hostilidades y garantizar la distribución de ayuda humanitaria sin la interferencia de fuerzas militares locales.
El «alivio» diplomático se debe a que la neutralidad de esta fuerza resuelve un problema central de los planes anteriores: la desconfianza mutua entre Israel y los grupos palestinos. La presencia de tropas de paz occidentales o de países percibidos como aliados de Israel siempre fue vetada por Hamas. Al ser una fuerza de países árabes y neutrales, la resolución de la ONU logra un nivel de aceptación inédito en el terreno. La aprobación del Plan de Paz Gaza con este «detalle secreto» es el primer paso concreto hacia una tregua real en la región.


