Un Escritor mendocino de bajo perfil ganó el prestigioso Premio Internacional de Novela Corta, una hazaña que genera inspiración en la comunidad literaria y cultural. Su obra, que retrata la vida en los barrios de Guaymallén, fue elogiada por el jurado por su realismo y profundidad.
La comunidad literaria de Mendoza se llenó de orgullo y inspiración tras el anuncio del Premio Internacional de Novela Corta «Miguel Delibes», que recayó en un humilde Escritor mendocino que trabaja como bibliotecario en Guaymallén. Su victoria es una hazaña que demuestra que la inspiración y el talento pueden florecer en cualquier rincón, sin necesidad de grandes reflectores o best sellers instantáneos. La obra ganadora, Los Gritos del Canal, fue elogiada por el jurado por su prosa cruda y su profundo retrato social.
La historia del Escritor mendocino, Juan Cruz Aguilera, es una fuente de inspiración en sí misma. Aguilera, de 45 años, dedicó la mayor parte de su vida a trabajar en la biblioteca municipal, escribiendo en su tiempo libre, en los recreos y en las madrugadas. La novela ganadora se enfoca en la vida cotidiana de un barrio popular de Guaymallén, utilizando los canales de riego y las acequias mendocinas como metáfora de los límites sociales y emocionales.
La Inspiración mendocina de la obra:
- Realismo Social: El jurado destacó que la inspiración de Aguilera proviene directamente de la observación social. Su obra es un fiel reflejo de las luchas de la clase trabajadora mendocina, con sus frustraciones y sus pequeñas esperanzas.
- El Canal como Personaje: El escritor usó el sistema de riego local, un elemento icónico de Mendoza, no solo como escenario, sino como un personaje que evoca tanto vida como miedo y muerte. Esta inspiración geográfica fue clave para el premio.
- Constancia y Humildad: La mayor inspiración es el propio Aguilera, que nunca dejó de escribir a pesar de las adversidades económicas y la falta de apoyo inicial. Su historia es un testimonio de la constancia.
El premio no solo incluye una dotación económica importante, sino la publicación de la novela a nivel internacional, lo que abrirá las puertas del mercado europeo a la literatura mendocina. El Escritor mendocino se convierte así en un faro de inspiración para todos los artistas de la provincia, demostrando que la verdadera creatividad nace de la conexión profunda con el lugar y la vida cotidiana.


