El Ministerio de Salud de Mendoza confirmó un pico de gripe inesperado que está saturando las guardias, con una cepa mutada que muestra mayor resistencia a los tratamientos habituales. Este resurgimiento tardío de la gripe es especialmente peligroso, ya que puede ser mortal para personas mayores de 65 años o con comorbilidades.
Cuando las temperaturas comienzan a subir en Mendoza, la amenaza de la gripe debería disminuir. Sin embargo, el Ministerio de Salud provincial ha emitido una alerta epidemiológica urgente ante un pico de gripe inesperado que se ha manifestado con una agresividad y una persistencia inusuales. La preocupación principal es el riesgo de que este resurgimiento tardío de la gripe pueda ser mortal para la población más vulnerable, especialmente para quienes tienen más de 65 años.
Los reportes de los hospitales de Capital y Godoy Cruz muestran un incremento del 40% en las consultas por síntomas respiratorios graves. Los análisis preliminares del Instituto Malbrán sugieren la circulación de una variante del subtipo A (H3N2) que, si bien no es totalmente nueva, ha mostrado una mayor capacidad de generar complicaciones secundarias graves, como neumonía bacteriana y miocarditis, en personas inmunocomprometidas. Este potencial de complicación genera un legítimo miedo en la comunidad médica.
La Dra. Gabriela Flores, jefa de Infectología del Hospital Lagomaggiore, hizo un llamado a la acción. «Estamos viendo casos de personas mayores de 65 años que no se vacunaron a tiempo, o cuya inmunidad ha disminuido. En este grupo, la gripe puede pasar de ser un malestar a un cuadro respiratorio que requiere terapia intensiva en menos de 48 horas. El miedo es que la gente subestime este pico inesperado por pensar que el frío ya pasó».
La recomendación es doble: en primer lugar, para todos aquellos que aún no se han aplicado la vacuna antigripal estacional, es fundamental hacerlo de inmediato. Aunque sea tarde en el calendario, la inmunización parcial es mejor que ninguna protección. En segundo lugar, se debe prestar extrema atención a los síntomas persistentes o la aparición de dificultad para respirar en los adultos mayores. El dolor de pecho o la fiebre que no cede son señales de que la gripe ha avanzado a una etapa potencialmente mortal.
La lucha contra este pico de gripe inesperado exige conciencia y prevención. No se trata solo de un resfrío fuerte. Se trata de un riesgo de vida real para la población mayor de 65 años. El miedo debe ser el motor para la acción: consultar al médico ante el primer síntoma, usar barbijo en lugares cerrados y evitar el contacto con personas de riesgo. La salud de los más vulnerables en Mendoza depende de que no se ignore esta amenaza tardía.


