El sector primario del Valle de Uco atraviesa un momento crítico debido a una combinación de altos costos internos y precios internacionales deprimidos. Los agricultores denuncian que la rentabilidad de esta temporada no alcanza a cubrir la inversión.
Los productores del Valle de Uco atraviesan un momento de profunda preocupación ante la notoria caída en la rentabilidad del ajo, uno de los principales productos de exportación de la región. El sector agroindustrial mendocino, que apostó a la rentabilidad ajo para compensar otros déficits, ha recibido un golpe duro debido a una combinación letal de factores macroeconómicos y problemas en el mercado internacional.
La principal causa de la caída en la rentabilidad del ajo es la sobreoferta de producto por parte de China, el principal competidor mundial, que ha deprimido los precios internacionales. A esto se suma el factor cambiario interno: a pesar de las devaluaciones, los productores denuncian que el dólar real que reciben por la exportación sigue siendo insuficiente para cubrir los altos costos internos. La inflación en insumos esenciales como agroquímicos, fertilizantes y, fundamentalmente, la mano de obra para la cosecha y empaque, ha devorado los márgenes.
«La ecuación no cierra. Estamos levantando la cosecha solo para cubrir costos de flete y mano de obra, pero no queda ganancia real para invertir en la próxima temporada. Esto es un golpe duro«, comentó Juan P., un productor del Valle de Uco con más de veinte años en el rubro. Esta preocupación es generalizada, afectando a miles de familias que dependen de la producción de ajo en Tupungato y Tunuyán. La baja rentabilidad amenaza con reducir drásticamente la superficie de siembra en el próximo ciclo.
Desde la Asociación de Productores de Ajo de Mendoza (APAMA) se ha solicitado al gobierno provincial la implementación de medidas de alivio fiscal y la apertura de nuevas mesas de diálogo con el sector exportador para buscar precios más justos. Se pide, además, apoyo logístico para abaratar los costos de transporte y acceso a líneas de crédito blandas. La baja en la rentabilidad ajo no solo afecta la economía primaria, sino toda la cadena de valor en el Valle de Uco. Si la tendencia no se revierte, el ajo mendocino podría perder su posición en los mercados clave de Brasil y Estados Unidos, lo que agravaría la preocupación del sector agroindustrial de la provincia.


