La estabilidad cambiaria que el Gobierno ha buscado mantener se tambalea peligrosamente justo antes de un fin de semana largo clave. El economista Carlos Melconian, considerado por muchos el «gurú de la city» por sus acertadas proyecciones, reveló a un círculo cerrado de inversores su terrible proyección para el precio del dólar blue, anticipando un salto brusco que podría pulverizar los ahorros de quienes no actúen con rapidez.
El pronóstico, al que Box Diario tuvo acceso, sitúa la divisa informal muy cerca de la barrera de los $[X] antes de que finalice la próxima semana. Este salto se fundamenta en dos factores principales: la estacionalidad del turismo de fin de semana largo (que impulsa la demanda de billete físico) y, más preocupante, una fuerte inyección de pesos al mercado generada por los últimos pagos de deuda interna. La combinación de alta liquidez y baja confianza genera el caldo de cultivo perfecto para la especulación.
La emoción del miedo está justificada. Melconian advierte que la brecha cambiaria, que el Gobierno intentó cerrar mediante diversas medidas de control, ha vuelto a ampliarse. Esta ampliación es un reflejo de la falta de un plan económico integral y creíble. «No se trata solo de la demanda, sino de la expectativa», señaló el economista en su informe. «La gente sabe que el Banco Central no tiene munición real para sostener el tipo de cambio oficial, y eso presiona al paralelo».
Para el ciudadano común, la subida del dólar blue significa un inevitable impacto en los precios, incluso en aquellos productos que no están directamente atados a la divisa estadounidense. Es la expectativa inflacionaria la que se dispara, obligando a los comercios a remarcar precios preventivamente.
¿Qué hacer ante esta proyección? El consejo principal de los analistas es evitar a toda costa la tenencia de pesos en grandes cantidades. Se recomienda dolarizar los ahorros excedentes de forma inmediata, o bien, rotar los pesos hacia instrumentos de corto plazo atados al tipo de cambio oficial, como los bonos Dollar-Linked que, si bien son más complejos, ofrecen cierta protección.
La otra alternativa, menos accesible, es el Plazo Fijo UVA, que ajusta por inflación, pero no protege de la devaluación. La realidad es que el fin de semana largo, en lugar de ser un descanso, se presenta como un período de máxima incertidumbre económica, donde el dólar blue amenaza con desatar otra ola de aumentos. El informe de Melconian es claro: el que espera, pierde.


