Los datos oficiales de la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE) de Mendoza revelan un aumento exponencial en el costo de la Canasta Básica Total. Superar la línea de pobreza es cada vez más difícil para los hogares promedio de la provincia.
Los datos oficiales de la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE) de Mendoza han encendido todas las alarmas, generando una profunda preocupación social. El informe revela el dramático monto de dinero que una familia mendocina tipo (compuesta por cuatro personas) necesitó en octubre para no caer por debajo de la línea de la pobreza. La cifra, que supera el umbral de los $850.000 pesos, evidencia la brutal escalada de precios que está pulverizando el poder adquisitivo de la clase media provincial.
El monto de dinero necesario se obtiene de la Canasta Básica Total (CBT), que incluye no solo alimentos (Canasta Básica Alimentaria), sino también indumentaria, transporte, educación y vivienda. Según la DEIE, el incremento interanual de la CBT superó el 130%, mientras que los salarios formales, como se vio en la Nota 3, apenas crecieron un 100%. Esta brecha de 30 puntos es la que empuja a miles de hogares a una situación de vulnerabilidad y preocupación. La familia mendocina promedio se encuentra en una carrera constante contra la inflación, una batalla que, mes a mes, parece perder.
El componente que más empuja el dramático monto es la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que por sí sola ya supera los $350.000 pesos para la misma familia tipo. Productos esenciales como carnes, lácteos y frutas y verduras mostraron los aumentos más significativos, afectando la calidad nutricional de la población. La preocupación de los economistas mendocinos se centra en que, a pesar de los esfuerzos por contener los precios locales, la inercia inflacionaria nacional sigue impactando de lleno en la provincia.
Si se compara este monto de dinero con el salario promedio en Mendoza, se entiende la gravedad de la situación. Un hogar con dos ingresos promedio (cercanos a $380.000 cada uno, total $760.000) ya estaría por debajo de la línea de pobreza, incluso con ambos cónyuges trabajando a tiempo completo. La cifra es un llamado de atención urgente al gobierno provincial sobre la necesidad de implementar políticas de ingresos que ayuden a la familia mendocina a recuperar el poder de compra perdido y evitar que la pobreza siga creciendo de forma alarmante.


