Una ONG ha publicado un mapa de Mendoza que evidencia cortes de agua potable programados y no informados en barrios de Capital y Godoy Cruz. La falta de inversión en infraestructura de agua ha generado una indignación real en miles de familias que sufren el corte sin previo aviso.
La escasez hídrica es una realidad histórica en Mendoza, pero el problema se agrava cuando el servicio de agua potable falla en las zonas más densamente pobladas. Una investigación exhaustiva realizada por la ONG «Mendoza Hídrica» reveló un mapa de Mendoza que muestra con crudeza la precariedad del servicio en el Gran Mendoza. El documento ha desatado una indignación real por la falta de planificación y la deficiente infraestructura que colapsa ante la menor demanda.
El mapa de Mendoza no solo señala las áreas rurales afectadas por la sequía, sino que pone el foco en los barrios de clase media y popular de Capital, Godoy Cruz y Las Heras, donde los cortes de agua potable se han vuelto crónicos y, lo que es peor, nunca son informados a tiempo. La indignación real de los vecinos se centra en que, a pesar de las promesas de la empresa proveedora, la presión es insuficiente o nula durante picos de calor o fallas eléctricas menores.
El informe de la ONG detalla que el problema no es solo la falta de agua en el Río Mendoza, sino la obsolescencia de las cañerías, que pierden hasta el 40% del caudal antes de llegar a los hogares. La Dra. Ana Solano, vocera de «Mendoza Hídrica», afirmó: «Es una indignación real porque pagamos tarifas crecientes por un servicio decreciente. El mapa de Mendoza es una radiografía de la inversión pública que no se hizo. Los cortes no informados de agua potable son un desprecio a la dignidad de los ciudadanos, obligados a stockear baldes y bidones».
La indignación es mayor en los barrios del Oeste de Godoy Cruz, donde el mapa de Mendoza muestra la mayor concentración de quejas por baja presión. Allí, el servicio es irregular durante 12 horas al día, dificultando tareas básicas como cocinar o higienizarse. La falta de agua potable de forma sostenida impacta no solo en la calidad de vida, sino en la salud pública, especialmente en las poblaciones vulnerables.
La empresa de agua potable aún no ha respondido al demoledor mapa de Mendoza que revela la magnitud del problema. La indignación real de los mendocinos debe ser el motor para exigir planes de inversión transparentes y urgentes. El derecho al agua potable es fundamental, y el mapa de Mendoza evidencia un déficit que no se puede seguir ocultando.


