El equipo de la Universidad de Cuyo estaba trabajando en una zona olvidada de Luxor cuando se toparon con la entrada sellada de un mausoleo. El Faraón al que pertenece el entierro no figura en los registros oficiales, lo que reescribe una dinastía completa.
Un equipo de Arqueología de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo) ha logrado un descubrimiento que quedará grabado en los libros de historia universal: el hallazgo de la tumba intacta de un Faraón egipcio completamente desconocido en los registros oficiales. El asombro de la comunidad científica es total, ya que la momia y los artefactos encontrados obligan a reescribir una parte de la Dinastía XII.
El descubrimiento se produjo en una zona de excavación marginal en Luxor, conocida como Al-Qurna, un área que había sido descartada por expediciones europeas previas. La Dra. Elena Ruiz, jefa de la misión mendocina, explicó a Box Diario que lo que inicialmente parecía un simple pozo funerario de un noble menor resultó ser la entrada sellada a un mausoleo con una antigüedad estimada de 3.800 años.
Al ingresar, el equipo de Arqueología se encontró con una cámara principal intacta, algo extremadamente raro en Egipto. En su interior, un sarcófago de madera pintada con jeroglíficos dedicados a un Faraón de nombre «Senebkay-Ra» (el Deseado de Ra), un nombre que no aparece en ninguna lista real conocida.
El hallazgo más importante, además de la momia y el sarcófago, es un papiro de más de 3 metros que detalla un periodo de regencia breve, sugiriendo que Senebkay-Ra pudo haber sido un «Faraón intermedio» o un usurpador exitoso que fue borrado de los registros oficiales por sus sucesores. El ajuar funerario es modesto para un Faraón, lo que apoya la teoría de un reinado corto o disputado.
La Dr. Ruiz destacó el valor del descubrimiento: «Este no es solo un nuevo nombre. Es la prueba tangible de una laguna en la historia egipcia que, hasta ahora, era solo especulación teórica. La UNCuyo acaba de poner a Mendoza en el mapa de la Arqueología mundial». El equipo mendocino continuará trabajando en el sitio para desvelar el enigma de Senebkay-Ra y rellenar este vacío histórico, un logro inaudito que llena de asombro a toda la comunidad científica internacional.


