Marcelo Gallardo vivió una tarde de gran «frustración» tras la derrota de River Plate en el Superclásico, donde el equipo mostró una versión desdibujada. Testigos revelaron el durísimo mensaje que el Muñeco le transmitió a sus jugadores en el vestuario y que nadie escuchó durante el partido.
El Superclásico dejó en evidencia un momento de profunda «frustración» en el cuerpo técnico de River Plate. Tras la derrota, Marcelo Gallardo, conocido por su exigencia, se dirigió a sus jugadores en el vestuario con un «duro mensaje» que resumía su descontento.
La «frustración» del entrenador no era solo por el resultado, sino por la falta de actitud y la incapacidad de ejecutar el plan táctico acordado. El mensaje fue directo: Gallardo les recriminó que el equipo «no tuvo carácter» para afrontar un partido de esta magnitud y que las fallas fueron más de actitud mental que futbolística. Revelaron que el Muñeco usó la palabra «tibieza» para describir la falta de intensidad en la mitad de la cancha.
Lo irónico de la situación es que este duro mensaje fue lo que el cuerpo técnico intentó transmitir antes y durante el partido, pero que, según Gallardo, «nadie escuchó». La frustración se convirtió en una crítica constructiva pero severa, buscando sacudir al plantel de cara a los desafíos restantes del año, incluyendo la complicada clasificación a la Libertadores. El mensaje, más allá de la táctica, fue un llamado a la autocrítica y a la recuperación inmediata de la mística ganadora que caracterizó el ciclo de Gallardo.


