Lo que parecía un colapso lento se ha transformado en una amenaza inmediata que podría cambiar el mapa mundial para siempre. Los nuevos datos revelan que la base del Glaciar Thwaites está siendo atacada por una fuerza que los modelos no contemplaron.
El Glaciar Thwaites, apodado el «Glaciar del Juicio Final» por su potencial para elevar el nivel del mar varios metros, está colapsando a una velocidad alarmante, y la razón es un proceso oculto bajo el hielo que sorprendió a la comunidad científica. Un nuevo estudio satelital y subacuático reveló que no es solo el calentamiento del agua lo que lo destruye, sino un fenómeno de «retroalimentación» que desintegra sus cimientos.
La base de Thwaites está anclada a un lecho marino, un punto crucial conocido como la «línea de conexión». Las nuevas imágenes de radar penetrante mostraron que el agua caliente del océano no solo derrite la superficie, sino que fluye por debajo, creando vastas cavidades que actúan como cuñas. El proceso oculto es la erosión acelerada de estas cuñas, lo que provoca que la línea de conexión se retire más rápido de lo esperado, como una uña desprendiéndose de su lecho. Esta retracción libera una masa de hielo mucho mayor al flujo oceánico.
El terror es mundial porque el Thwaites, del tamaño del estado de Florida, actúa como un tapón que contiene vastas extensiones de hielo de la Antártida Occidental. Si Thwaites se desintegra por completo, podría provocar un aumento global del nivel del mar de hasta 65 centímetros. Además, su pérdida desestabilizaría los glaciares vecinos, lo que podría elevar la cifra total a más de tres metros. Los modelos climáticos más pesimistas ahora contemplan este escenario de colapso acelerado, lo que obliga a las naciones costeras a revisar sus planes de defensa frente a la subida del mar. La ciencia advierte: la cuenta regresiva del «Glaciar del Juicio Final» se ha acortado dramáticamente.


