Mendoza se encuentra en estado de ebullición digital tras el testimonio de una conocida influencer local que decidió romper el silencio sobre una experiencia que calificó de «siniestra». El foco de la tormenta apunta directamente a una figura que muchos reconocen de la pantalla chica: la Tarotista del Canal 9. Según el relato, lo que debió ser una consulta espiritual terminó convirtiéndose en un pasaporte al miedo, con acusaciones que incluyen gualichos, amarres y hasta prácticas de vudú.
La influencer, cuyo nombre resuena con fuerza en Instagram, no escatimó en detalles para que sus seguidoras pudieran identificar a la persona en cuestión sin necesidad de nombrarla explícitamente. «Es rubia, tiene la nariz muy respingada y trabajó mucho tiempo en Canal 9», disparó en sus historias, desatando una catarata de especulaciones. La contradicción entre la imagen pública de «luz y guía» que proyectaba en la televisión y los supuestos trabajos oscuros que realizaría en la intimidad de su consultorio ha generado un hallazgo sorprendente: decenas de usuarias comenzaron a compartir experiencias similares, hablando de una «energía pesada» y manipulaciones emocionales.
El relato escaló cuando la denunciante aseguró que personas del entorno de la Tarotista del Canal 9 le confirmaron que la mujer no solo lee las cartas, sino que se especializa en «trabajos» para retener parejas o dañar a terceros. «Me dijeron que hace cosas con muñecos y amarres», confesó, lo que provocó una ola de indignación entre quienes consideran estas prácticas como una estafa a la fe y la desesperación de la gente. Es relevante destacar que, en Mendoza, las figuras del esoterismo televisivo suelen gozar de una confianza ciega por parte del público mayor, lo que vuelve a esta denuncia una advertencia necesaria para las nuevas generaciones.
Desde Box Diario, observamos que el vacío legal que rodea a estas actividades permite que situaciones de este tipo queden muchas veces en la nada. Sin embargo, el poder de las redes sociales está logrando que el velo de impunidad se caiga. La sospecha sobre quién es la famosa rubia de nariz respingada ha hecho que los archivos del canal de televisión sean revisados minuciosamente por las «investigadoras» de X (ex Twitter), quienes aseguran que el nombre está a punto de salir a la luz de forma oficial.
La protección de la identidad de la tarotista por parte de la influencer parece ser una estrategia legal, pero las pistas dejadas son un camino sin retorno. Mientras la acusada guarda un silencio absoluto en sus perfiles, Mendoza espera el desenlace de una historia que mezcla el misticismo, la traición y los secretos más oscuros detrás de las cámaras.


