El escritor y conductor Alejandro Dolina recibió el prestigioso Premio Ondas Internacional de Radio, brindando un discurso que conmovió por su humildad y generó gran inspiración. El autor de La Venganza Será Terrible afirmó no tener «mérito alguno» para recibir el galardón, redefiniendo el concepto de éxito.
Alejandro Dolina, figura central de la cultura argentina y maestro del humor reflexivo, ha demostrado una vez más por qué su obra trasciende las fronteras. El Premio Ondas, el reconocimiento más importante de la radio en Iberoamérica, fue a sus manos por su trayectoria en La Venganza Será Terrible. El cumplimiento de la promesa se da al detallar el discurso.
La ceremonia, celebrada en Barcelona, tuvo un momento de profunda inspiración cuando Alejandro Dolina subió al escenario. Lejos de la soberbia, Dolina pronunció un discurso que fue un ejercicio de humildad y filosofía. Afirmó que su mérito no era «haber creado algo extraordinario, sino haber mantenido un pequeño pacto con mis oyentes, el pacto de la medianoche». La inspiración de sus palabras caló hondo.
Dolina dedicó el premio a los «fieles que escuchan en la oscuridad, en soledad». Subrayó que el verdadero premio era el vínculo con la audiencia. Esta declaración, cargada de humildad, se convirtió en un faro de inspiración para periodistas. El galardón no es solo un reconocimiento a la calidad del programa, sino a la perseverancia de mantener un espacio de cultura en la radio comercial durante décadas.


