La nominación de Tanghetto es un hito para la música de la provincia en el escenario global. Te contamos la emocionante historia detrás de «En Vivo 20 Años».
Mendoza vuelve a brillar con luz propia en el escenario internacional gracias a una nueva nominación a los Latin Grammy. El orgullo provincial se disparó al conocerse que el grupo Tanghetto, liderado por el mendocino Max Masri, fue seleccionado en la categoría de Mejor Álbum de Tango por su trabajo «En Vivo 20 Años». Este logro no es solo un reconocimiento a la trayectoria del grupo, sino una confirmación del altísimo nivel del talento mendocino Grammy en la escena musical global.
La nominación causó asombro en el ambiente local, no solo por la distinción en sí, sino por el género. Tanghetto logró trascender las fronteras del tango tradicional, fusionándolo con electrónica y elementos contemporáneos, lo que le ha dado una identidad única. El álbum nominado es una retrospectiva de dos décadas de innovación, grabada en vivo, que captura la energía y la sofisticación que caracterizan a la banda.
Para la provincia, cada nominación de un artista local a un premio de este calibre es un impulso vital para la cultura. Mendoza, conocida principalmente por su vino, necesita destacar en otras áreas artísticas, y el éxito de Masri es una prueba irrefutable de que la creatividad local puede competir con las grandes capitales. La palabra clave Talento Mendocino Grammy se convirtió en un hashtag de celebración.
El líder de Tanghetto, Max Masri, siempre ha llevado su origen cuyano con orgullo, utilizando su plataforma para mostrar la riqueza cultural de Argentina. La nominación es la culminación de años de trabajo que combinan la tradición del tango con una visión futurista, creando una experiencia sonora que resonó en los votantes de la Academia Latina de la Grabación.
El acto de nominación generó una expectativa inmensa de cara a la ceremonia. Más allá de si se llevan la estatuilla, el simple hecho de estar en la terna ya es un triunfo. Es una invitación a todos los jóvenes artistas de Mendoza a creer en su potencial global. Este orgullo colectivo es un recordatorio de que las fronteras de la creación están en la mente, no en la geografía. Mendoza, la tierra del sol y el buen vino, también es la cuna de un talento musical que conquista el mundo.


