Con los nuevos valores, una simple infracción puede significar un golpe duro a tu bolsillo. La indignación de los conductores es generalizada ante la falta de aviso.
Una nueva actualización en el valor de las Unidades Fiscales (UF) provocó un enojo generalizado en Mendoza. El costo de las multas de tránsito Mendoza experimentó un significativo aumento, impactando directamente en el bolsillo de los automovilistas. Lo que antes era una falta leve, hoy puede representar una sanción económica que supera los miles de pesos, una cifra que muchos consideran desproporcionada.
La medida, que se justifica en la necesidad de equiparar los valores a la inflación y disuadir las infracciones, fue percibida por los ciudadanos como un golpe duro y una forma de aumentar la recaudación provincial. Conductores y asociaciones de consumidores manifestaron su indignación principalmente por la falta de campañas de concientización efectivas que precedan a este tipo de incrementos. Argumentan que se castiga al ciudadano común sin resolver los problemas estructurales de la seguridad vial.
La tabla de valores actualizada revela que infracciones comunes, como mal estacionamiento o el uso del teléfono al conducir, escalaron a niveles inéditos. Por ejemplo, una multa grave, como cruzar un semáforo en rojo, puede alcanzar valores que superan con creces el sueldo mínimo, dependiendo de los coeficientes de la UF. La palabra clave Multas Tránsito Mendoza se volvió sinónimo de controversia.
Los especialistas en derecho de tránsito advierten que este aumento obligará a los conductores a ser extremadamente cautelosos, pero señalan que la efectividad de la medida se verá reflejada únicamente si los controles son transparentes y equitativos. El descontento se amplifica ante la percepción de que la inversión en infraestructura vial y señalización no crece al mismo ritmo que las sanciones.
El Enojo se centra también en los plazos de pago y los descuentos. Si bien existe la opción de pago voluntario con reducción, el monto inicial es tan elevado que incluso con el descuento sigue siendo una carga financiera importante. La Subsecretaría de Seguridad Vial defendió la medida, asegurando que el objetivo final es la reducción de accidentes y la protección de la vida en la vía pública. Sin embargo, la brecha entre el propósito declarado y el impacto real en la economía familiar sigue siendo el principal motor del descontento en Mendoza. La ciudadanía exige claridad y justifica el por qué de estos costos exorbitantes.


