El escándalo de presuntas coimas y sobreprecios en la Agencia Nacional de Discapacidad (Caso ANDIS), que ha sacudido la política nacional, ha aterrizado con estruendo en la provincia de Mendoza con la detención de un urólogo de renombre. El operativo federal, realizado en un barrio privado de la capital mendocina, confirmó que la red de corrupción tenía tentáculos en la provincia, desatando una «indignación» total en la comunidad, especialmente entre las familias que dependen de los fondos de la agencia. El profesional de la salud es señalado como una pieza crucial en el esquema de desvío.
El «brutal secreto» detrás de su detención y su participación en el Caso ANDIS Mendoza es su rol como presunto intermediario y facilitador de las coimas. Según la investigación de la Justicia, el urólogo mendocino no solo habría utilizado su consultorio y prestigio para lavar dinero proveniente de los sobreprecios de servicios, sino que también habría actuado como lobbista para garantizar que ciertas empresas ligadas a la causa obtuvieran contratos de provisión de insumos y servicios a personas con discapacidad en la región. La «indignación» del público se multiplica al ver que una figura del ámbito de la salud, que debería estar al servicio de los más vulnerables, es acusada de lucrar con sus necesidades.
La detención en Mendoza es fundamental para la Justicia, ya que podría desentrañar el mecanismo utilizado en las provincias para justificar los desvíos. El médico fue trasladado a Buenos Aires para prestar declaración indagatoria. El Caso ANDIS Mendoza es un duro recordatorio de que la corrupción no tiene fronteras.


