- Una nueva «ley secreta» en la provincia de Mendoza sobre Violencia Económica desata «gran esperanza» para miles de mujeres al otorgarles una herramienta inédita de protección legal y habitacional. La ley permite a las víctimas cambiar de domicilio con sus hijos sin pedir permiso al agresor o al juez.
La Violencia Económica es una de las formas de abuso más sutiles, pero más dañinas, ya que utiliza el control financiero como arma para someter a la víctima. Mendoza acaba de sancionar una «ley secreta» que desata «gran esperanza» para miles de mujeres al otorgarles una herramienta de protección legal crucial y, sobre todo, una salida habitacional inmediata. Esta ley es vital porque ataca la principal barrera que tienen las víctimas para escapar de un ciclo de abuso: la dependencia económica y la imposibilidad de mudar a sus hijos.
La «ley secreta» modificó el Código Procesal de Familia de la provincia, permitiendo a las mujeres víctimas de Violencia Económica y física, que hayan realizado una denuncia formal, autorizar un cambio de domicilio con sus hijos menores de edad sin requerir el consentimiento previo del agresor. Anteriormente, el impedimento de salir de la jurisdicción era una traba legal que ponía en riesgo la vida de la víctima. La «gran esperanza» reside en que esta medida les da la libertad de escapar a otra provincia o refugio sin el riesgo de ser acusadas de sustracción de menores. La ley es un avance histórico en los derechos de las mujeres de Mendoza.


