Un nuevo algoritmo de predicción laboral, entrenado con datos locales, arrojó resultados alarmantes para el mercado mendocino. La lista incluye rubros impensados que hasta hoy se consideraban totalmente seguros e irremplazables por máquinas.
El avance imparable de la Inteligencia Artificial ya no es una preocupación futurista, sino una realidad inminente que amenaza con reconfigurar el mercado laboral en Mendoza. Un estudio reciente, realizado por el Instituto de Prospectiva Tecnológica (IPT) en colaboración con la UNCuyo, ha desatado el miedo al publicar una lista de cinco profesiones que, según sus algoritmos predictivos, están destinadas a la extinción o a una reducción drástica de puestos en la provincia antes de finales de 2027.
El informe se basó en el análisis de tareas repetitivas y predictivas que pueden ser replicadas con alta eficiencia por softwares como ChatGPT, Bard o modelos de automatización de procesos (RPA). La lista es alarmante porque incluye rubros que hoy emplean a miles de mendocinos:
- Contadores y Auxiliares Contables: La IA es capaz de generar balances, liquidar impuestos básicos y conciliar cuentas con una precisión del 99%. Las tareas de registro y cálculo están siendo automatizadas a una velocidad récord.
- Operadores de Telemarketing (Saliente): Los bots de voz con IA son cada vez más indistinguibles de una persona, y pueden realizar miles de llamadas a la vez sin fatiga ni errores, volviendo obsoleto el modelo tradicional de call center.
- Personal de Soporte Técnico Básico (Tier 1): Las plataformas de chatbots y los sistemas de diagnóstico por IA resuelven ya el 80% de las consultas sencillas, dejando solo el 20% más complejo para el personal humano.
- Cajeros Bancarios y Administrativos de Ventanilla: La expansión de la banca digital y los sistemas de autogestión, potenciados por la IA para la identificación y la gestión de trámites, está disminuyendo la necesidad de personal en sucursales.
- Cadetes y Repartidores con Rutas Fijas: Si bien en Mendoza el impacto es menor por la geografía, la optimización de rutas y, en el futuro cercano, el uso de drones o vehículos autónomos, podría sustituir a este sector.
El Dr. Fernando Ortiz, director del IPT, explicó a Box Diario que el problema no es la Inteligencia Artificial en sí, sino la falta de reconversión laboral. «Quienes hoy son contadores deben aprender a auditar y supervisar IAs, no a hacer cálculos. El futuro es la colaboración, no la competencia directa con la máquina». El mensaje es claro para los jóvenes mendocinos: las carreras del futuro están en la creatividad, la resolución de problemas complejos, la empatía y, sobre todo, la programación y mantenimiento de estas nuevas herramientas. La única forma de vencer el miedo es capacitarse ahora.


