Un fenómeno de cenizas en la zona cordillerana reactivó la preocupación por un posible evento volcánico en el límite con Chile. Aunque las autoridades piden calma, la actividad sísmica es monitoreada de cerca para evitar sorpresas.
Un inusual fenómeno de material particulado en la alta montaña mendocina ha puesto en alarma a las autoridades. La aparición de misteriosa ceniza en la cordillera ha reactivado la alerta real por un volcán que amenaza a Mendoza ahora: el complejo volcánico Planchón-Peteroa, ubicado en el límite con Chile. Aunque el nivel de alerta se mantiene bajo, la vigilancia geológica es máxima debido a la sensibilidad de la provincia ante estos eventos.
La alerta volcán Mendoza se basa en un informe preliminar que detectó un aumento en la actividad sísmica en la zona del Peteroa y la liberación de gases y cenizas finas. Si bien no se trata de una erupción inminente, la dispersión de estas cenizas puede tener consecuencias significativas en el mediano plazo, especialmente si el viento Zonda las transporta hacia el Este.
El volcán Mendoza (por su cercanía) es conocido por su historial de erupciones que han afectado la vida cotidiana y la economía de la provincia. Las consecuencias de las cenizas son variadas y peligrosas:
- Salud: Problemas respiratorios, irritación ocular y cutánea.
- Agricultura: Daños a viñedos y frutales, especialmente si se combinan con humedad.
- Aviación: Riesgo de cancelación de vuelos por la presencia de material volcánico en la atmósfera.
Las autoridades de Defensa Civil y el Servicio Nacional de Geología (Sernageomin) de Chile trabajan en conjunto para monitorear la situación. El llamado a la calma es constante, pero se insiste en la alerta real: la población debe estar informada y preparada, especialmente los habitantes del Sur y el Valle de Uco, que son las zonas más próximas al macizo.
La misteriosa ceniza en la cordillera es un recordatorio de que Mendoza está geológicamente activa. La única manera de enfrentar la amenaza del volcán es con la ciencia y la prevención. Se recomienda a la población seguir los canales oficiales de información y tener a mano un kit de emergencia en caso de que la situación escale a una erupción importante.


