Este jueves 2 de noviembre, la Justicia electoral de la provincia de Buenos Aires oficializó la victoria de Julio Alak como el nuevo intendente de La Plata, después de ratificar los resultados finales que lo ubicaron como ganador en las elecciones del 22 de octubre, en una contienda electoral reñida.
Esta decisión llegó tras la revisión de 79 urnas que fueron abiertas a petición de Julio Garro, el actual intendente de La Plata, quien planteó denuncias de irregularidades. Después de un minucioso proceso y con Garro manifestando su insatisfacción, la junta electoral determinó que el resultado de las elecciones estaba definido y proclamó a Alak como el ganador. Según explicaron en una conferencia de prensa, «la diferencia inicial entre ambos candidatos no se ha alterado».
Durante este proceso de revisión, se descubrió que dos de las 79 urnas indicadas no contenían boletas, es decir, estaban vacías.
En respuesta a esta y otras situaciones, Garro consideró necesario abrir todas las urnas de la ciudad, que suman más de 1500, centrándose inicialmente en 200 de ellas. Desde el frente político al que pertenece Garro, Juntos por el Cambio, se señaló que «de la apertura de 79 urnas que tuvo lugar desde las 9:00 de hoy, se encontraron más de 400 votos a favor del candidato de Unión por la Patria, Julio Alak, de lo que se halló dentro de las urnas», lo que llevó a cuestionar lo que podría ocurrir en el escrutinio de todas las urnas que representan a la ciudad.
No obstante, la Junta Electoral consideró que «Juntos por el Cambio tuvo tiempo suficiente para presentar sus reclamaciones» y rechazó la solicitud de abrir todas las urnas. Argumentaron que «la agrupación solicitó estas nuevas aperturas más de 48 horas después de que venciera el plazo previamente establecido, sin proporcionar razones jurídicas que respalden su petición», al tiempo que defendieron que la solicitud de Garro «distorsiona el procedimiento electoral y pone en duda la transparencia de los procesos electorales, al extender indefinidamente el escrutinio definitivo».
En ese contexto, el partido Juntos La Plata emitió un comunicado breve en las últimas horas del jueves en el que objetan la victoria de Garro y afirman su intención de solicitar «la apertura de todas las urnas en las instancias correspondientes, ya que se ha evidenciado la presencia de irregularidades sistemáticas que distorsionan la voluntad de los ciudadanos de La Plata.»
El mensaje de la coalición culmina con el compromiso de ellos y del actual intendente de no detenerse hasta que asuma, el 10 de diciembre, la persona elegida por todos los habitantes de La Plata.
Tras las elecciones generales, la contienda por la Intendencia de La Plata se desarrolló en un emocionante cabeza a cabeza, con una diferencia de tan solo el 0,20% en el escrutinio provisional, una situación inusual desde 1983. El presidente de la Junta Electoral, Ramos Padilla, destacó la estrechez de los resultados al señalar que «en 1.600 mesas de la ciudad, la diferencia que ambos bandos reclaman es inferior a 700 votos, es decir, menos de un voto por mesa».
En términos de escrutinio provisional, Alak había acumulado 162,268 votos, mientras que Garro había obtenido 161,412. Dada la exigua brecha en la ciudad de La Plata y a raíz de la solicitud de Juntos por el Cambio, la Junta Electoral convocó a los candidatos y apoderados para llevar a cabo la apertura de las urnas. No obstante, la Junta Electoral se pronunció y oficializó a Alak como el intendente electo de La Plata.


