La significativa derrota experimentada por el peronismo en la provincia de Chaco, donde Jorge Capitanich perdió en la primera vuelta frente al radical Leandro Zdero, no constituye un incidente aislado, sino más bien una tendencia que ha cobrado relevancia a lo largo de este año.
Chaco se suma a una lista creciente de provincias en las que el peronismo ha perdido su dominio. Antes de la sorprendente derrota de Capitanich, gobiernos peronistas fueron desplazados en Santa Fe, Santa Cruz, Chubut, San Luis y San Juan. Además, se puede añadir el retiro del poder del Movimiento Popular Neuquino, que durante décadas mantuvo un control inquebrantable.
De las 17 provincias que ya han celebrado elecciones para gobernador, solo 5 han reelegido al Partido Justicialista (PJ). Quedan pendientes cinco distritos y dos más definirán sus destinos en 2025.


