El gobierno provincial reactivó la construcción de una represa postergada por décadas, asegurando la financiación con bonos verdes internacionales. El proyecto es visto como la principal herramienta para garantizar el desarrollo hídrico y energético.
Mendoza tiene un nuevo motivo para la esperanza y el optimismo. El gobernador anunció la reactivación de una obra pública clave en Mendoza que nadie creía posible: la construcción de la represa Portezuelo del Viento o un proyecto equivalente de regulación hídrica de gran envergadura. Este proyecto, postergado por más de 30 años debido a disputas interprovinciales y falta de financiamiento, es visto como el motor del desarrollo hídrico, energético y de infraestructura de la provincia, y trae esperanza a miles de mendocinos.
La obra pública clave es vital para la provincia, que necesita asegurar la provisión de agua en un contexto de cambio climático y escasez hídrica crónica. La esperanza reside en que el proyecto no solo garantizará el riego para los oasis productivos, sino que también generará energía hidroeléctrica limpia, diversificando la matriz energética provincial. El anuncio incluyó la confirmación de la financiación: el gobierno logró emitir bonos verdes internacionales, garantizados por el Banco Mundial, asegurando así que la inversión no dependerá de los vaivenes de la economía nacional.
El hecho de que esta obra pública se concrete ahora, en un momento de crisis económica, refuerza la sensación de esperanza. La construcción de la represa generará un pico de 3.000 puestos de trabajo directos y miles de empleos indirectos, impactando positivamente en el comercio y los servicios locales. Este proyecto de infraestructura es el más grande de la última década en la región de Cuyo, y su reactivación es un espaldarazo a la capacidad de gestión de Mendoza.
Para muchos mendocinos, el inicio de esta obra pública clave es la materialización de una promesa histórica. El sentimiento de esperanza es un bálsamo en la difícil coyuntura. La provincia demuestra que, a pesar de los obstáculos, la visión de futuro puede imponerse.


