En un mundo en constante evolución el Peronismo Mendocino se está adaptando a las demandas de una sociedad marcada por las innovaciones tecnológicas que si bien mejoran la calidad de vida, también generan incertidumbre y nuevas formas de producción que exigen adaptar las políticas públicas. Hoy, nos enfrentamos al desafío de abordar la escasez de viviendas y las dificultades para alquilar, dos problemas que afectan profundamente a los mendocinos.
La falta de viviendas no solo es una preocupación en Mendoza, sino que también es un desafío a nivel nacional. Muchos jóvenes siguen viviendo con sus padres debido a las dificultades para dar el paso hacia la independencia, en muchos casos el obstáculo es la falta de garantías para los inquilinos, una barrera que debemos superar.
Más de 170 mil mendocinos son trabajadores independientes, en su mayoría monotributistas activos, emprendedores o parte de la economía de plataformas. Estas personas, a menudo, tienen la capacidad de ingresos que les permitiría alquilar o ingresar a planes de financiación para construir sus hogares, pero se encuentran con un sistema de alquiler y de construcción de viviendas que exigen relación laboral estable con presentación de bonos de sueldo que acrediten antigüedad en el trabajo.
Es aquí donde la iniciativa de Omar Parisi y Lucas Ilardo, candidatos a gobernador y vice del Frente Elegí, plantea una solución efectiva a este problema: Proponen la creación del Fondo de Garantía Habitacional, respaldado por el Estado, que brindará garantías a estas operaciones, permitiendo que aquellos emprendedores o trabajadores independientes con capacidad de ahorro o ingresos adecuados puedan acceder a una vivienda digna sin las trabas actuales.

Es momento de adecuar el Estado y sus instrumentos para resolver problemas reales. Las ideas del peronismo hoy están más vigentes que nunca, las nuevas formas de empleo exigen que adecuemos las herramientas pero jamás renunciemos a la idea de la justicia social en un mundo cada día más individualista sometido a discursos de pseudo libertad que nos proponen el odio y el sálvese quien pueda como único camino para sobrevivir en un capitalismo salvaje.


