El reconocido expiloto brasileño, Gil de Ferran, campeón de las 500 Millas de Indianápolis en 2003, ha fallecido a los 56 años tras sufrir un devastador ataque al corazón mientras competía en un circuito de Florida junto a su hijo.
La Confederación Brasileña de Automovilismo (CBA) confirmó la trágica noticia, detallando que de Ferran se descompensó en el circuito The Concours Club de Opa-Locka, Florida, y a pesar de ser trasladado rápidamente a un hospital local, no logró sobrevivir.

Gil de Ferran, hijo del ingeniero francés Luc de Ferran, nació en París y se mudó a Brasil a los 4 años. Su carrera en el automovilismo comenzó en la Fórmula 3 británica en 1991, logrando el título al año siguiente. Posteriormente, se destacó en Estados Unidos al ser campeón de la CART en 2000 y 2001.

Su hito más destacado fue en 2003 cuando triunfó en las 500 Millas de Indianápolis, superando a su compañero de equipo, Helio Castroneves, en un emocionante final. Además, participó en las American Le Mans Series, donde fue subcampeón en 2009 con su equipo Ferran Motorsports Acura ARX-01b, ganando cinco de las diez carreras.
De Ferran también ostenta el récord de velocidad promedio en un circuito cerrado, alcanzando 386 km/h en el California Speedway en 2000. Tras su retiro como piloto, desempeñó roles clave en la Fórmula 1, siendo director deportivo del equipo BAR-Honda entre 2005 y 2007, y más recientemente en McLaren desde 2018 hasta 2021.
Muere Gil De Ferran, su trágico fallecimiento conmociona al mundo del automovilismo. Fernando Alonso, compañero de equipo en McLaren, expresó en redes sociales: «No tengo palabras. Es un día muy triste. Gracias por los momentos que compartimos, por enseñarme de todo corazón a correr en óvalos y por los innumerables recuerdos que creamos juntos. Te extrañaremos Gil». Carlos Sainz también lamentó la pérdida: «Me duele el corazón saber del fallecimiento de mi amigo Gil. Mis pensamientos están con su familia y sus seres queridos. Te extrañaremos».

Tanto el equipo Penske como McLaren honraron la memoria de Gil de Ferran, destacando sus logros y contribuciones tanto dentro como fuera de la pista. La comunidad automovilística llora la pérdida de una leyenda.


