Julieta Makintach, una figura central en el juicio por la muerte de Diego Maradona, denunció por falso testimonio al juez Maximiliano Savarino. Su declaración ante el Jury de Enjuiciamiento desató una intriga total sobre el manejo de la causa y la posible obstrucción de la justicia.
El caso por la muerte de Diego Maradona sumó un nuevo y explosivo capítulo que desató una «intriga total» en el ámbito judicial: la denuncia por falso testimonio presentada por la exsecretaria del Diez, Julieta Makintach, contra el juez Maximiliano Savarino.
La intriga se centra en las contradicciones que Makintach alega haber detectado en la declaración del juez. Savarino integró el Tribunal que debía juzgar a los acusados por la muerte de Maradona. Makintach sostiene que Savarino «borró mensajes y mintió» sobre su participación y conocimiento de ciertos hechos cruciales antes del juicio oral. En particular, la denuncia apunta a comunicaciones previas que el juez habría negado o tergiversado ante el Jury.
Makintach, que fue tildada de «mentirosa» por el propio Savarino durante el proceso, busca ahora limpiar su nombre y exponer lo que considera un mal manejo de la causa por parte de la Justicia. El foco de la intriga es dilucidar si las presuntas mentiras del juez fueron errores de memoria o un intento consciente de obstruir el avance de la causa. Si se comprueba el falso testimonio, las ramificaciones podrían ser enormes, afectando la credibilidad del tribunal e incluso forzando la revisión de decisiones tomadas en la etapa de instrucción. La presentación de Makintach, que promete presentar pruebas documentales, mantiene en vilo a los observadores del caso.


