El recién lanzado Sistema de Importación (SEDI) promete que ese tipo de operaciones sea más fluido a partir de ahora, y ya genera expectativa entre los exportadores de Mendoza.
Chau SIRA. El recién lanzado Sistema Estadístico de Importación (SEDI) promete que ese tipo de operaciones sea más fluido a partir de ahora, y ya genera expectativa entre los exportadores de Mendoza, tanto por lo que puede significar para el movimiento comercial y el acceso a dólares, como por otro factor: la opción de pagar con un bono la deuda acumulada durante las restricciones impuestas a lo largo del 2023.
Entre los rubros más afectados hasta ahora, y que en adelante esperan poder regularizar su situación con el cambio de modalidad está la vitivinicultura. De hecho, la mayoría de las bodegas exportadoras dependen de la importación de insumos como corchos o tapones, barricas y maquinaria, justamente los que atravesaron en los dos últimos años diversas restricciones desde la no aprobación o aprobación tardía de las SIRA y para contar con divisas para pagar, lo que complicó la relación comercial con sus proveedores.

En Mendoza, los exportadores enfrentan desafíos significativos debido a las nuevas resoluciones de AFIP y la Secretaría de Comercio que afectan los plazos en las importaciones. Según datos de la Cámara de Comercio Exterior de Cuyo, aproximadamente el 80% de las importaciones en la región son clasificadas como «importaciones temporarias», utilizadas para la producción de bienes destinados a la exportación.

Este grupo de exportadores ha acumulado deudas considerables, representando alrededor del 3% de la deuda comercial total a nivel nacional. Se estima que, hasta el 13 de diciembre pasado, estas deudas ascendían a al menos u$d 70 millones, cifra que podría haber alcanzado los u$d 150 millones si las antiguas SIRAs hubieran continuado en vigencia.
Esta deuda se distribuye entre al menos 100 exportadores de Mendoza asociados en la entidad. La situación ha llevado a la implementación del BOPREAL (Bono para la Reconstrucción de una Argentina Libre), según la Resolución 5469 de AFIP, que permite a los deudores saldar sus obligaciones impositivas y aduaneras, incluyendo intereses, multas y accesorios.

Los exportadores afectados tendrán hasta el 31 de marzo de 2024 para suscribir el bono, que les facilitará el acceso a divisas para regularizar sus cuentas con proveedores en el exterior. Aunque desde la CIRA (Cámara de Importadores de la República Argentina) no han realizado declaraciones, se espera una evaluación cuidadosa del primer lanzamiento del bono y la posible creación de un mercado secundario para su negociación.


