El miedo por la inseguridad en Guaymallén disminuye tras la captura de una compleja banda de autopartes que operaba con una sofisticada red de logística. La policía reveló que usaban un sistema de «pedidos por encargo» para robar componentes específicos.
Una intensa investigación llevada a cabo por la Policía de Mendoza culminó con la desarticulación de una banda de autopartes que había sembrado el miedo en varios barrios de Guaymallén y del Gran Mendoza. La detención de los cabecillas no solo pone fin a una serie de robos sistemáticos, sino que también reveló el sofisticado modus operandi detrás de esta actividad criminal.
La banda no operaba al azar. La policía descubrió que utilizaban un sistema de «pedidos por encargo». Es decir, los vehículos no eran seleccionados aleatoriamente, sino que los ladrones recibían solicitudes específicas de talleres mecánicos o intermediarios sobre qué piezas (ópticas, airbags, computadoras, ruedas de auxilio) necesitaban. Este mecanismo les permitía robar con precisión y rapidez, minimizando el tiempo de exposición y maximizando la rentabilidad.
El miedo en la zona se había disparado debido a la impunidad con la que actuaban. Testimonios de vecinos indicaron que los robos ocurrían en plena madrugada, con los ladrones siendo extremadamente rápidos, a menudo tardando menos de tres minutos en desmantelar una parte frontal o un interior. La banda de autopartes tenía una red de apoyo logístico para el transporte y el almacenamiento de las piezas robadas, que luego eran vendidas en el mercado negro a precios irrisorios.
La investigación se centró en rastrear las piezas más demandadas, logrando identificar los puntos de venta. Los allanamientos resultaron en la incautación de miles de autopartes, herramientas especializadas y vehículos utilizados para la fuga. La detención de los líderes es un golpe significativo a la banda de autopartes en Mendoza.
Para el ciudadano, esta noticia trae un alivio momentáneo, pero también una advertencia: la demanda de repuestos robados sigue activa. La policía recomienda extremar las medidas de seguridad, como alarmas GPS y la marcación de autopartes, para evitar ser víctima de la próxima banda que busque reemplazar a la desarticulada. El miedo solo cederá si se ataca la raíz del problema: la comercialización ilegal.


