El precio de los materiales y la mano de obra se dispararon, afectando gravemente los presupuestos de quienes sueñan con el hogar propio. Obtuvimos el valor del metro cuadrado actualizado para entender la dimensión de este incremento.
El sueño de la casa propia en Mendoza se ha vuelto una misión casi imposible para la clase media. La combinación de una alta inflación, la volatilidad del dólar y el encarecimiento constante de los insumos esenciales ha disparado el costo de la construcción a niveles que asustan. Box Diario accedió a los últimos cálculos de la Cámara Argentina de la Construcción (CAC) y gremios locales para determinar cuánto cuesta, en noviembre, levantar una vivienda tipo en la provincia.
Para tener una referencia clara, tomamos el modelo de una vivienda social o media básica de 80 metros cuadrados. El costo del metro cuadrado (m2) «llave en mano» para una construcción de calidad media-alta se ha posicionado en un promedio de $1.100.000 (un millón cien mil pesos).
El número que asusta se obtiene al multiplicar la superficie: Construir esa casa de 80 m2 hoy en Mendoza tiene un costo total de $88.000.000 (ochenta y ocho millones de pesos argentinos).
Este valor representa un aumento interanual superior al 180%, superando con creces la inflación oficial. El desglose del costo revela la raíz del problema:
- Materiales (60% del costo): El precio del cemento, el hierro y los ladrillos está fuertemente atado al dólar, y las remarcaciones de precios han sido constantes.
- Mano de Obra (40% del costo): Si bien los acuerdos gremiales han buscado mantener el poder adquisitivo, el valor de la hora de trabajo calificado ha subido para compensar la inflación.
El arquitecto mendocino Miguel Soria explicó a este medio: «La gente presupuesta hoy y al mes siguiente ya está desfasada en un 10%. Esto obliga a los constructores a pedir ajustes constantes. Muchos proyectos medianos se están paralizando porque la capacidad de ahorro de la familia mendocina no logra equiparar la velocidad del costo.»
La preocupación es máxima porque, a diferencia de la compra de una vivienda usada, la construcción nueva requiere desembolsos constantes. Este número no solo impacta a las familias, sino que también frena la inversión privada y reduce la oferta de empleo en el sector. La esperanza reside en la estabilización económica prometida por el gobierno, pero hasta que eso suceda, el precio de construir la casa propia en Mendoza continuará siendo una cifra que genera profundo temor.


