Con este nuevo panorama, Patricia Bullrich tomó envión para las presidenciales del próximo 22 de octubre.
El triunfo de Alfredo Cornejo en Mendoza dejó a Juntos por el Cambio arriba en la repartición de territorio nacional, relegando al peronismo (encarnado en Unión por la Patria) al segundo lugar.
Se viene pintando el mapa de provincias con color amarillo, alcanzando victorias resonantes como la del pasado fin de semana en Chaco, donde Leandro Zdero venció a Jorge Capitanich en un territorio netamente peronista durante los últimos 16 años.
Otra victoria resonante fue el triunfo de Ignacio Torres en Chubut quien, tras 20 años de peronismo, alcanzó la gobernación derrotando al oficialista Juan Pablo Luque.
Entonces si vemos el mapa, y con las elecciones pendientes en dos provincias y en CABA para el 22 de octubre, en consonancia con las generales nacionales, la coalición opositora al gobierno de Alberto Fernández quedó con 9 amarillos sobre los 8 del oficialismo, que en poco menos de un mes arriesga los gobiernos de la provincia de Buenos Aires y Entre Ríos, descontando a Catamarca, donde se espera una victoria de Rubén Jalil.



