El arquero de Gimnasia y Esgrima Brian Olivera, fue agredido durante el partido ante Quilmes, que fue suspendido.
El sábado por la noche, se vivieron momentos de tensión tras una grave agresión al arquero de Gimnasia y Esgrima, Brian Olivera. Un petardo estalló cerca de él, dejándolo aturdido y forzando la suspensión del partido contra Quilmes, correspondiente a la primera fase del Reducido por el segundo ascenso a la Primera Nacional.
Además, en el momento en el que el arquero del lobo mendocino era retirado en camilla del campo de juego, varios plateístas del club cervecero no dejaron pasar la oportunidad y comenzaron a arrojarle nuevamente proyectiles, botellas, entre otras cosas para seguir con la agresión física.
Como resultado de este incidente, Olivera tuvo que ser retirado del campo con un cuello ortopédico y pasó la noche en observación en el Sanatorio Finocchietto. El parte médico indicó que sufrió un «trauma acústico leve» y que no se consideró necesario realizar estudios adicionales en sus oídos ni una tomografía cerebral. Permanecerá en observación hasta el día siguiente.
El arquero experimentó momentáneamente síntomas de conmoción, que incluyeron vértigo, mareos, náuseas y un fuerte zumbido en los oídos. A pesar de estos síntomas, no se encontraron lesiones graves.
El partido se detuvo antes del inicio del segundo tiempo, cuando ambos equipos se disponían a reanudar el juego en el estadio Centenario. El marcador mostraba un empate 0-0 cuando un petardo fue lanzado desde la tribuna general, explotando cerca de Olivera.
No se define lo que sucederá con el encuentro, Gimnasia y Esgrima tiene programada la vuelta hoy domingo para Mendoza, además deberán esperar una resolución y una sanción por parte del tribunal de disciplina. Se espera que esto se determine lo antes posible, ya que el próximo fin de semana se jugarán los cuartos de final del reducido, y se deberá determinar que equipo pasará a la siguiente instancia.


