La Selección Argentina decidió retirarse del campo de juego en el estadio Maracaná durante el enfrentamiento con Brasil, en el marco de la sexta fecha de las Eliminatorias Sudamericanas. Esta decisión se tomó a raíz de los disturbios en las tribunas entre el público argentino y las fuerzas de seguridad brasileñas, ocurridos antes del inicio del partido.
Después de los himnos nacionales, los jugadores argentinos interrumpieron el protocolo y se dirigieron a una de las tribunas del estadio en un intento por mediar en la presunta represión policial contra los argentinos que se encontraban en el lugar. Tras varios minutos de tensión, el equipo argentino decidió regresar al campo de juego para disputar el partido.
Salieron a la luz varios videos de como los jugadores argentinos intentaron detener a los policías brasileños contra la hinchada argentina, el más enojado con estos fue el arquero Dibu Martinez.
La Selección Nacional decidió salir a jugar tras la confirmación de la policía brasileña de que todo estaba bajo control. Pero esto no tapa la desastrosa organización de la Conmebol para con los partidos de alto nivel e intensidad, además de la desprotección hacia los hinchas argentinos.
Ya se disputa el partido entre ambas selecciones.


