Las acciones de Apple experimentaron una caída por segunda jornada consecutiva en Wall Street
A raíz de informes que destacan restricciones significativas por parte de China en relación con el iPhone en organismos gubernamentales y entidades respaldadas por el Estado.
En la sesión matutina, las acciones de la compañía se desplomaron un 2,8%, situándose en 177,79 dólares. Esto se produjo después de una caída del 3,6% el día anterior, tras la noticia publicada por The Wall Street Journal que revelaba la prohibición por parte de las autoridades chinas de que los empleados gubernamentales utilicen el iPhone con fines profesionales e incluso lo lleven a sus lugares de trabajo.

Posteriormente, el jueves, Bloomberg News informó que China tenía planes de extender esta prohibición a agencias respaldadas por el gobierno y empresas estatales, lo que ampliaría el alcance de esta política en una economía de planificación centralizada.
Esta decisión se enmarca en las crecientes tensiones entre Estados Unidos y China. En el pasado, durante la presidencia de Donald Trump, estas tensiones afectaron la capacidad de Huawei, en su momento el segundo mayor fabricante de teléfonos móviles del mundo, de utilizar el sistema operativo Android de Google y acceder a procesadores y chips 5G similares a los de sus competidores. Del mismo modo, TikTok, propiedad de la empresa china Bytedance, fue prohibido en los teléfonos oficiales del Congreso de Estados Unidos.
Para Apple, este bloqueo, aunque se limite a teléfonos proporcionados por entidades gubernamentales, es una señal de alarma importante. En el segundo trimestre de 2023, China representó el 24% de todas las ventas de iPhone, convirtiéndose en su mercado más grande, superando a Estados Unidos, que históricamente había sido el mercado central para la compañía fundada por Steve Jobs.
En agosto pasado, Estados Unidos anunció la prohibición de ciertas inversiones tecnológicas en China, una medida tomada por el gobierno de Joe Biden que marca un incremento en la rivalidad con el gigante asiático. Esto amplía los esfuerzos de Washington por salvaguardar la defensa y la seguridad nacional, y prevenir que China reduzca aún más la distancia en el ámbito tecnológico.


