Mendoza se prepara para un cambio de paradigma en su arteria más transitada. Lo que durante décadas fue una dinámica de circulación establecida, está a punto de desaparecer para dar lugar a una fluidez nunca antes vista. La noticia de que la Lateral del acceso cambia sentido no es un simple ajuste de tránsito; es la piedra angular de la recuperación integral del Acceso Este, un proyecto de ingeniería que busca modernizar el corazón vial de Guaymallén y Maipú.
A partir del próximo 9 de febrero, la fisonomía de las calles laterales en el tramo comprendido entre el Nudo Vial y Arturo González (en el límite con Maipú) será irreconocible para los usuarios habituales. El hallazgo sorprendente para los mendocinos es que el cambio será total y simétrico: la Lateral Norte pasará a tener circulación exclusiva de este a oeste, mientras que la Lateral Sur lo hará de oeste a este. Esta unificación del sentido de marcha busca eliminar los cuellos de botella y las maniobras peligrosas que suelen ocurrir en los cruces de doble mano.

La contradicción de este ambicioso plan reside en que, para agilizar el flujo, habrá que ceder espacios de comodidad. El municipio ha confirmado que se prohibirá el estacionamiento de manera total en ambas laterales en tramos críticos: entre La Purísima y Curupaytí, y desde Hilario Cuadros hasta Cañadita Alegre. Esta restricción es una medida de fuerza necesaria para garantizar que los carriles queden liberados para el tránsito fluido, evitando que autos detenidos generen congestiones innecesarias durante las horas pico.
Es relevante destacar que la implementación de esta medida se ha programado estratégicamente para semanas antes del inicio de clases. El objetivo de las autoridades es que los conductores mendocinos tengan un período de adaptación antes de que el volumen vehicular se duplique con el ciclo escolar. Desde el Ministerio de Planificación e Infraestructura aseguran que esta es la obra vial más importante de los últimos 50 años, diseñada no solo para parchar el asfalto, sino para repensar cómo nos movemos en el Gran Mendoza.
Desde Box Diario, observamos que, aunque la Lateral del acceso cambia sentido pueda generar desconcierto inicial, el beneficio a largo plazo es el alivio de miles de familias que hoy pierden horas atrapadas en el tránsito. Las obras de recuperación integral prometen una calzada renovada, mejor iluminación y una señalización inteligente que pondrá fin a la precariedad vial del acceso. La clave para los próximos días será la paciencia y el estudio minucioso de las nuevas rutas de escape para no quedar atrapado en el viejo sentido de circulación.


